Poesía & Teatro en Timbre 4



Amamos la poesía, su quehacer de ola, su omnipresencia en todo. El mundo, o quizá apenas la vida, es un poema. Pero también tememos a la poesía. Mejor dicho, tememos lo que somos capaces de hacer con ella o en su nombre. Los peores poemas se escriben por amor o ideología. O será que se escriben bajo los efectos secundarios del amor y las ideas. Sea como fuere la poesía, los poetas y, sobre todo, los recitales de poesía, meten miedo. El miedo del aburrimiento se nos mete en el cuerpo apenas se menciona un evento lírico. Hay honrosas excepciones y esas nos animan, después de cierta distancia prudencial, a volver cualquier noche a una lectura. Somos poetas, es lo nuestro, la tribu maldita es esa, una familia de la que avergonzarse como cualquier otra. También es cierto que cada tanto nos llevamos una sorpresa. Una voz nueva, un verso disparado como bala de plata entre nuestras costillas que molestará de ahí en más... Los buenos poemas sobreviven a los peores lectores. Después de todo los poetas, aunque disimulen, son personas. Algunos incluso son personas jodidas, malas, de esas que no le caen bien ni a su editor. Otros, faltaría más, son dechados insobornables de virtudes que cosechan premios y aplausos donde vayan. Y están los que ejercen porque no pueden no hacerlo, les sale así. Quisieran apilar las palabras de otra forma y convencer a alguien de que aquello es otra cosa, no un poemita inútil medio trasto que se entiende a medias cuando no debería entenderse ni un poquito… Hay de todo en la viña. 

Recomendar cualquier cosa hecha con poesía es arriesgado, pero alguien tiene que hacerlo. Pequeña Voz, Teatro hecho con Poesía, se presenta en esta segunda edición como un proyecto de largo alcance, dos semanas de actividades donde habrá obras generadas con la masa madre de ocho poemarios, performances, presentación de un nuevo ciclo de lecturas, charlas y un show musical. El año pasado presenciamos la semilla de esta iniciativa y ya entonces palpitaba la potencialidad del curioso imposible. Cientos de personas se amontonaban en una sala para disfrutar de las piezas breves fruto de la experimentación colectiva. Aquella estrategia de deseos combinados creció y un año después desembarca en Timbre 4 con un equipo creativo prometedor y sugerente, coordinado por Mariana Mazover y Sebástián Romero

Serán días de múltiples estrenos: nuevos trabajos de Jorge Eiro, Santiago Gobernori, Maruja Bustamante y Vitoria Roland, entre otros. También será la ocasión para reencontrarse con dos exquisiteces: Todo Piola, de Gustavo Tarrío sobre textos de Mariano Blatt, sin duda, uno de los imperdibles del programa, y el espectáculo de inauguración, Pantomima de Amor de la Orquesta Espantapájaros, donde se ponen en escena poemas de Cortázar, Girondo y Bustriazo con la vitalidad y el humor que demandan gracias al raro talento de Nicolás Blum para habitarlos sin artificiosas solemnidades. El entramado de los textos es una música original compuesta para un magnífico conjunto de intérpretes. Un hilo conductor festivo y exótico que evoca la sonoridad del maravilloso mundo ambulante de las ferias circenses.

Sobran los motivos para darse una vuelta por este festival y reconciliarse con la maldita poesía.




Pequeña Voz | El Festival
Dos semanas de experimentación, diálogo y riña entre Teatro y Poesía en Timbre 4
del 19 al 28 de febrero

Idea y curaduría: Mariana Mazover
Producción general: Pequeña Voz + Timbre 4
Coordinación de Producción: Sebastián Romero
Fotografía: Bruno Basile
Coordinación Lecturas: Mon Brgatello
Cronistas invitados: Marie Gouiric, Horacio Fiebelkorn, Gael Policano Rossi, Jaqueline Golbert, Barby Medici y Esteban Castromán
Diseño gráfico: CHACO

Teatro Timbre 4
México 3554 | CABA