Adolescencia programada





A / con todos los que fuimos.



Era de plaza única / y banco bautizado / con amor a pedradas / en la frente / y canciones felices / de ser rebobinadas / en un walkman prodigio / de alta fidelidad a nuestros sueños. 

Era de tener hambre / y bronca en los bolsillos / ideas a mansalva / para nada prudentes / y una ventana abierta / por donde el horizonte se fugaba / y todos le seguíamos. 

Era página en blanco / sellos para las cartas de verano / piscinas con guitarra / pulseras de colores / y chicles agotados / en series favoritas.

Era de leche dulce / condesada / dentro de croissants nada franceses / y maletas directas hasta Italia / donde fuimos la eterna / juventud de las fuentes / y robamos postales / dimos besos / atentos al escándalo / de andar muriendo un poco / a cada rato.

Era de niebla en soportal antiguo / de sábado a la noche / con torpe maquillaje / y mil chupitos / de cuerpo sin resaca / ni estrategia / donde cualquier palabra / se rompía.

Era el fuego cruzado / la vocación intacta / el código secreto / de cada madrugada / antes de convertirnos / en estos extranjeros / que ahora somos.


m.trigo