Paco Zaranda

"La creación te lleva a interrogantes: yo me pregunto cuando estoy montando. Cuando terminas de hacerlo, es el que va al teatro el que se lleva esas preguntas. Hacemos un teatro donde no hay buenos ni malos, los personajes pertenecen a la conciencia del espectador. Cada trabajo tiene sus preguntas y las respuestas son nuevas preguntas, que nos llevan a hacer una nueva creación. Que el espectador se haga preguntas es lo que hace que el teatro siga vivo. Cuando no tenga nada más que preguntarme dejaré de hacer teatro. Mientras me pregunto estoy vivo".
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"Uno ya tiene unos años en este oficio y hay nuevas necesidades. El que uno sea fiel a sus principios no quiere decir que tenga que tener la misma necesidad siempre. Al principio decíamos, al constituir Zaranda, que hacíamos un teatro que surgía de la necesidad de expresar lo que somos, y yo creo que ya no es el momento de expresar lo que somos. Es el momento de dejar que el teatro se exprese a través de nosotros. Uno aprende a ser obediente al oficio. No quiero transitar por el teatro sino que el teatro transite por mí. ¡Cuántas veces he querido dejar el teatro y no he podido!"
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"Actuar es lo peor que puede hacer un actor. Cuando veo que un personaje me viene yo me quito de en medio. La poética viene, no hay que buscarla. Y viene cuando uno está en comunión con el silencio más comunicativo. Y es difícil expresar qué es, hay que sentirlo. Por sus obras lo conocerán. No le tengo por qué decir lo que hacemos, no educo a nadie con el teatro. No se hace nunca un trabajo para entregarlo en masa a la gente sino que se intenta llegar al corazón y a la conciencia de cada espectador. Y no puedes mentir. El teatro es verdad antes que nada. Es la mentira más verdadera que hay. Y es sacar tu verdad, y ahí está el miedo de los actores, de esos actores que saben hacer de todo menos mostrar la verdad".
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"El actor es la persona que pierde más el tiempo del mundo. Pierde más tiempo que nadie. Porque es la única manera posible de estar encima de un escenario. En la medida en que pierdes el tiempo lo pierdes porque se los entregas al personaje. El personaje posee tu tiempo. Parece muy filosófico pero es muy simple: para que el personaje sea no tengo que ser, te tienes que anular y pierdes el tiempo que a mí me toca en la vida".
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"¿Hay algo más importante que el público?
El teatro".