Algo

"Tomado se le llama al que escribe aunque no lo esté haciendo visiblemente ni haya bebido una gota. En ese mundo lo minúsculo puede abarcar toda la pantalla. Lo imaginario vive como si fuera real. Contacto genuino y charlatanerismo al mismo tiempo, lo que se refleja en el espejo de la mente son expresiones de una misma búsqueda de la Excelencia Interior. De esa disfuncionalidad nace lo que después pueda llamarse Algo que escribí. Al arte por ahora dejémoslo tranquilo.
Ese Algo personal que reflejamos con nuestras palabras es también reflejo de un Algo universal. A veces lo lee otro y siente que le pertenece.
No escribimos solo mientras escribimos. También lo hacemos en los ciclos de esos antes y esos después. Escribimos cuando entramos en esa zona donde los enfermos mentales se brotan por su propia narración interior.
Los que no pueden con la inmensa melancolía que los circunscribe por dentro son familiares cercanos de nosotros que fueron a vivir a otro país y perdieron el pasaporte. Viven en un tren fantasma que nunca termina el recorrido". 
Juan Carlos Kreimer