Balada para cowboys

A lo largo de los años hemos aprendido a confiar en la garantía de algunos nombres buenos. Javier Drolas es uno. Donde él esté siempre aparece algo interesante, honesto, inspirador y, sobre todo, algo en plena búsqueda que se desafía a sí mismo. Entre tiene esas virtudes. Es un poema teatral, un caleidoscopio de símbolos ritmados donde todo nos recuerda a algo pero también a otra cosa. "Esto no es un cowboy", sería el título del cuadro. No. Pero sí. La sombra del cowboy es alargada y se proyecta sobre la platea. Una platea inquieta que no puede evitar marcar los compases de la música de Cocktail Tour y Fernando Tur ni sorprenderse ante los instrumentos musicales que aparecen en escena. Diseñados y realizados por Drolas, por cierto.

Cuatro cowboys. Cuatro actores. Perdón, tres actores y una actriz, que bailan algo. Hablan poco. Y practican con gracia la onomatopeya sostenida y alterada para guiarnos en una naturaleza que es y no un posible desierto. A ratos. Una cantina. Un laberinto. Una cabaña. Quizá. Todo está ahí para quien quiera ver. El horizonte se acerca y nos huye. El primer plano de unas manos que hablan sin palabras se encadena al de unos sombreros delatores. Filósofos torpes o borrachos para quienes el tiempo, su paso, su repetición, es el problema del momento. Quizá.

Entre cowboys anda el juego es otra de las frases que nos baila entrelíneas. Porque eso es también Entre. Un juego. Un cadáver exquisito de referencias y propuestas que se sostienen con pulcritud técnica, humor inteligente y un amor por la idea que palpita en sus intérpretes y se renueva en cada nueva propuesta de la partitura que comparten. Un sinfín de cajas chinas. Y en todas ellas un cowboy. Y en cada cowboy un poeta. O un filósofo. O vos. Que a ratos, fijo, te pareces un poco a todos ellos.

Una invitación original que nos recuerda que el escenario sigue siendo territorio comanche.

Entre
Actúan: Cecilia Blanco, Javier Drolas, Agustin Repetto, Fernando Tur.
Vestuario: Victoria Blanco.
Escenografía: Javier Drolas.
Iluminación: Matías Sendón.
Realización de instrumentos: Javier Drolas.
Música original: Cocktail Tour, Fernando Tur.
Diseño gráfico: Andras Calamandrei.
Colaboración en vestuario: Alejandro Baamonde.
Asistencia técnica: Florencia Siaba.
Supervisión: Susana Tambutti.
Dirección: Cecilia Blanco, Javier Drolas, Agustin Repetto, Fernando Tur. 

El Extranjero
Valentín Gómez 3378.
Sábados 23h.

Decir quién sabe dónde

tantas veces
y cuánto.

Casi no viene a cuento
pero pica,
araña donde puede,
lo que debe.

Qué hacer con las esquinas
de la duda,
tan afiladas siempre
y a deshora.
Despeinadas cuestiones
nos desbordan.

El mar es nuevo amor
abandonado
y el escenario
ese extranjero cuadro
donde todo lo escrito
no funciona.

Decir quién sabe qué
cuando no importa mucho
la certeza
y todo es tempus fugit.

Qué principio.

Vivir con incerteza

"¿En qué creer? Cuando todo lo que parecía seguro puede dejar de serlo antes de que te des cuenta. Cuando ningún empleo, divisa, relación, acomodo, retribución, precio, rutina, envión –la lista es interminable– garantiza su continuidad. Ni vela por ti. ¿Qué nuevos mitos nos estaremos creando sin darnos cuenta para ignorar semejante desamparo? (...)

La incerteza no pide ser realimentada con nuevos datos que nos confirmen nuestras hipótesis. Ella misma, como si fuera un sistema paralelo, establece sobre su red de conexiones una flexibilidad aleatoria. Se nutre de la capacidad individual para familiarizarse en la sensación de alivio que provoca. Crea nuevas realidades sobre las que considerábamos como tales.
¿Será que ha llegado aquel mentado tiempo de hacer sin esperar a cambio ninguna otra recompensa que la mera posibilidad de hacerlo? De hacer lo que haya que hacer, lo necesario, lo que consideremos más correcto, en cada momento. Y de recordar que sólo se puede confiar en ese presente".
Juan Carlos Kreimer. 

Nota completa: 
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-9574-2014-03-20.html