Taller con Carmen Baliero

LA MÚSICA EN EL TEATRO Y EN EL DECIR TEATRAL

En general, la música y la musicalidad teatral no están contempladas en la formación del actor, director ni músico.

El objetivo del taller, es trabajar el texto desde la percepción musical. Ejercitando el tratamiento de los fonemas, acentos, dinámicas, timbres y texturas vocales, para ayudar a ampliar los recursos técnicos y expresivos para abordar un trabajo.

Su tratamiento será a partir de un texto parcial de una obra, monólogo, poema o canción, propuesta por el actor/ músico/ director, y también desde la producción in situ de formas abstractas.

Destinado a toda persona interesada en la propuesta.
No es necesario tener experiencia previa ni saber música.

Sábado 15 y domingo 16 de junio.
De 14 a 17 hs.


CARMEN BALIERO es compositora de música popular y experimental.

Grabó cuatro discos de música popular y uno experimental. Actualmente musicalizó las Centésimas del alma de Violeta Parra, habiendo dado funciones con el material en diferentes puntos del país.

Ejerce como compositora de música para teatro, habiendo trabajado con varios directores en Bs. As. como Daniel Veronese, Ricardo Bartis, Mauricio Kartun, Villanueva Cosse y Cristina Banegas, con quien, debutó como directora, en el monólogo de Molly Bloom último capítulo del Ulises, de James Joyce.

Trabaja como docente de composición, y también intenta aportar a la formación teatral en el decir y en la ejercitación de la musicalidad en el teatro.


INFORMES
El Muererío Teatro
Tel: 011 4773-4443
info@elmuererioteatro.com.ar
www.elmuererioteatro.com.ar

Para mí sos hermosa

Hay algo en la naturaleza del unipersonal que demanda siempre una fuerza extraordinaria por parte del actor o la actriz que lo lleva a cabo. Cuando además la propia actriz es autora del texto, como en este caso, el trabajo profundiza en un imaginario donde pasiones y deseos personales cristalizan en una genuina forma escénica.

Para mí sos hermosa es un claro ejemplo de ello. Los que vieron su unipersonal anterior, Sólo lo frágil, recordarán a Paula Ransenberg como una de esas actrices en cuyo cuerpo se intuyen infinitas historias. Nos presentaba entonces personajes tan dispares como inolvidables. Piezas breves de alto vuelo poético donde su precisión y potencia actoral conmovían infaliblemente. En Para mí sos hermosa, Ransenberg, ahora bajo la dirección de Marcelo Nacci, multiplica el número de sus criaturas posibles y con una versatilidad envidiable, nos presenta todo un desfile de mujeres cuyas vidas quedaron ligadas para siempre a la figura del gran Harry, mago, misterioso como todo mago que se precie, y escapista.

El gran Harry nos habla, pero no lo conoceremos a través de sus palabras, sino de sus mujeres. Descubriremos que no hay retrato fiel. A la hora de miranos al espejo nadie está a salvo de la distorsión. Una misma persona acierta a ser muchas a lo largo de su vida.

Para mí sos hermosa sostiene una puesta en escena sencilla e intimista que apela a recursos efectivos y entrañables donde la magia es posible. Nos recuerda que hay tantas historias como maneras de contarlas, y que la poesía habita en cada palmo de un escenario. Son pocos los valientes que al encontrarla se animan a abrazarla. Ransenberg, qué duda cabe, es una de las elegidas.  



Para mí sos hermosa

Texto: Paula Ransenberg.
Dirección: Marcelo Nacci.
Actúa: Paula Ransenberg.
Vestuario y escenografía: Alejandro Mateo.
Diseño de luces: Fernanda Balcells.
Diseño sonoro: Emiliano Álvarez.
Realización de escenografia: Manuel Escudero.
Fotografía: Alejandro Ojeda.
Diseño gráfico: Miguel Israilevich, Alejandro Ojeda.
Asesoramiento en magia: Daniel Garber.
Asistencia de dirección: Pablo Guises.
Prensa: Marisol Cambre.
Producción ejecutiva: Carolina Fisscher.

TIMBRE 4
Boedo 640.
Domingos 17h.

Lestido

"Yo creo que la creación es limpieza, que lo único que uno puede hacer es limpiar, y que venga lo que venga. Hice muchas fotos, pero voy de a poco: sólo pude editar unas poquitas panorámicas; me prestaron una cámara que con el frío se trababa, la mitad de los rollos están estropeados. Eso lo pude ver, pero todo el material blanco y negro, que es muchísimo, falta. Cuando me libere del libro, la idea es ponerme con eso. Yo quería ir a un lugar extremo: la Antártida es el lugar donde menos vida hay. Es como un lugar de vida y de muerte, la muerte está muy presente ahí, y yo necesitaba ir. Como para que muriera algo en mí, que no sé bien qué es.” ¿Qué sería limpiar? “Limpiar es sacarse ruido de encima –responde Lestido–. Para mí la creación genuina se da cuando uno se convierte en una especie de canal, por decirlo de alguna manera remanida, para que la afluencia de imágenes se proyecte a través de uno. Y para eso hay que estar limpio, limpio de locura. La limpieza también tiene que ver con el eterno trabajo de cultivo de sí mismo y, desde ahí, por ahí, se da la expresión. Para mí la limpieza es la conexión con la naturaleza. Los meditación es limpieza, y estar en el presente, en lo que es. Desde ahí se abre el espacio para que venga lo que tiene que venir".

Adriana Lestido.

Ver más: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-8829-2013-05-18.html


Lo que se ve.
Exposición.

Del 14 de mayo al 14 de julio

Museo Nacional de Bellas Artes
Libertador 1473
Martes y viernes de 12.30 a 20.30
Sábados y domingos de 9.30 a 20.30
Entrada libre y gratuita.

crimen perfecto

descuartizo tu nombre
como un buen carnicero
o asesino serial.

no hay arteria vital que no atraviese.
las vocales explotan una a una.
salpican los rincones de mi casa.
tropezaré sus restos en mis días
y sabré sonreir
como cualquier malvada.

tu inicial es muy dura, se resiste.
soporta cada golpe y mis mordiscos.
exige precisión y poco escrúpulo.
olvidarse quizá
de todo lo que augura.

lo que promete, duele.

me lleva el día entero
procesar consonantes
y dispersarlas luego
por toda la ciudad.

no puedo dejar pistas,
no deben encontrarse
ni asociarse con vos
las letras que te nombran.

descompongo tu nombre
para mí
y para siempre.
imposible ya usarlo.

nadie más con tu nombre
desde ahora.

Martin Blaszko III

Cuando nos interrogamos sobre los elementos que constituyen la efímera naturaleza de un personaje tendemos a complicar la respuesta buscando las infinitas particularidades que garanticen la distancia adecuada con el indeseable estereotipo y que nos transmitan los insondables misterios del alma. Las exigencias de la ficción abruman nuestra siempre dudosa toma de decisiones. Por eso resulta saludable y conveniente aproximarse cada tanto a un documental, ese terreno tan ambiguo elegido como ecosistema de todo lo imposible.

Ignacio Masllorens es uno de esos directores cuya intuición sobre su objeto de estudio o deseo - ya sea una fotografía, una canción, una inverosímil anécdota histórica o, como en este caso, una persona-, se beneficia siempre de un entendimiento profundo del lenguaje audiovisual y de un humor sutil e inteligente. Si alguno de los privilegiados que vio El humor, pequeña enciclopedia ilustrada, exquisitez donde las haya que aborda el trabajo de algunos de los más importantes ilustradores argentinos con una agudeza inolvidable, llega a disfrutar de la proyección de Martin Blaszko III que se ofrece en el Malba los sábados de mayo, coincidirá conmigo en que el ejercicio de observación de una profesión artística se traduce en una comunión tácita con la vocación, sea cual sea, y en una justificación de todas las peculiaridades que el artista desarrolla y necesita para enfrentarse a este mundo extraño en el que debe ubicar su obra.

Blaszko III es un retrato fresco y puntualísimo de un artista plástico de más de noventa años. Masllorens lo muestra en su máximo esplendor. Laburando en su taller y participando de todos los detalles de la que fue su última muestra en vida, una retrospectiva en el MALBA.

No hay introducción al universo del artista, ni análisis o valorización de su trayectoria. No hace falta. Vemos dos días de trabajo. El cotidiano del artista. Son muy pocos los planos y las frases elegidas con las que se transmite la inmensidad de una vida dedicada a la práctica de una obsesión amada.

Blaszko se convierte a sí mismo en personaje. Se ríe de sí mismo. Pero también de los otros. Del mundo del arte. De sus absurdos y burocracias. Se ríe. Y juega. Todo el tiempo. Juega con sus esculturas. "Las menos malas". Las observa incansable, las cambia de lugar. Transforma el espacio en algo que sólo él termina de comprender después de mucho pensar, mirar, probar y pensar de nuevo. Ríe. Y nos hace reír sin pretenderlo porque, por momentos, Blazsko es casi una caricatura de nosotros mismos. Nosotros cuando estamos bien. Cuando queremos jugar, mirar, probar y pensar de nuevo.

Quizá el mejor de los retratos sea aquel donde todos podemos reconocernos. El trabajo de Maslllorens sobre Martin Blaszko apunta a eso. No es una oda al genio. Es una construcción de personaje a la medida de sus espectadores.

Martin Blaszko III
Dir. Ignacio Masllorens

Sábados 18h en el MALBA