Palabras-valija

a L. Lutereau


Son lluvia repetida.
Tragos de beso largo.
Postales al País de los Hoteles.
Amor extranjerísimo.
Desvío. Contramano.

Saben guardar el tipo
en medio de una cena
donde cada cuchillo
corta bien,
pero quedan a veces
debajo de algún mueble
o en medio de una frase
acobardada.

Sirven, aciertan, saben,
apuntan, diseccionan.
Muerden, pican, sorprenden,
sacuden, saltan, pueden.

Cumplen lo que prometen.
Sientan bien.
Mejoran la nostalgia
entre semana.
Trascienden estaciones
y familias.
Y nos curan de espanto.
Y se sonríen.

Imposible del todo
retratarlas.


Por eso damos vueltas
como valija en cinta
de aeropuerto.
Algunas nunca vuelven.
Nos las roban. Se pierden.

m.trigo