cuestiones prosaicas

ahora que ya sabemos

que el otro es mi mirada
y lo que quiero,
apenas lo que busco,
lo que temo,
que el amor es la droga
más barata,
el infierno es lo mismo,
el futuro no existe,
y el pasado es tan sólo
la selección de trufas
que una cerda entrenada
nos encuentra,
sigue siendo difícil
ponerse cierta ropa,
respirar despacito,
dar las gracias,
sonreír cuando llueve
o cuando escampa,
cocinarse las sobras,
entender a los padres,
olvidar a los ex,
desatender los hijos
medio día.


ahora que ya sabemos
que todo lo aprendido
sirve para
sólo cuando se olvida
sabiamente,
que no hay tiempo de prisa
ni dolor que merezca
ser pieza de museo
porque todo principio
avanza hacia un final
premeditado,
sigue siendo imposible
andar sobre seguro,
mantener la distancia
más prudente,
atarle muy cortito
el piolín al deseo
y volver a estudiar
como si nunca
la inmensa extravagancia
de estar vivo.