Tres pájaros


Berger citando a Heidegger en un pasaje que podría ser de Beckett. 

Es así: 

“Conversación acerca del pensamiento en un camino rural”, del Discurso del pensamiento de Heidegger

Profesor: … todavía no se ha encontrado qué es lo que permite que el horizonte sea lo que es.
Científico: ¿En qué piensa al hacer esta afirmación?
Profesor: Decimos que miramos al horizonte. Por consiguiente, el campo de la visión es algo abierto, pero su apertura no se debe a nuestra mirada.
Estudioso: De forma parecida, tampoco situamos en esa apertura la apariencia de los objetos que nos ofrece un determinado campo de visión.
Científico: … más bien sale a nuestro encuentro.
Científico: Luego pensar sería entrar-en-la-proximidad-de-la-distancia.
Estudioso: Una atrevida definición de su naturaleza que acabamos de encontrar por casualidad.
Científico: Me he limitado a unir lo que hemos mencionado, pero rin representarme nada a mí mismo.
Profesor: Sin embargo, habrá pensado algo.
Científico: O esperado algo sin saber realmente qué.

Esta cita es de 19944-45, cuando Heidegger, con más de cincuenta años de edad, buscaba otras maneras metafóricas y vernáculas de transmitir la significación de la cuestión filosófica fundamental por él planteada en El ser y el tiempo (1927). (…) Heidegger había nacido en la Selva Negra y era hijo de un carpintero. Utiliza continuamente el bosque como símbolo de la realidad. La tarea de la filosofía, para él, es encontrar el Weg, el camino del leñador a través del bosque. Este camino tal vez conduzca hasta el Lichtung, el claro cuyo propio espacio, abierto a la luz y la visión, es la cosa más sorprendente de la existencia, y es la condición misma del Ser. “El claro del bosque es la apertura a todo lo que está presente y ausente”. 

John Berger, "Seker Ahmet y el bosque", en Mirar, ed. de la Flor, Buenos Aires, 2004, pp. 111-112.

(La negrita es nuestro pasmo).