Qué maravilla

Qué maravilla... que para una persona otra persona resulte encantandora porque posee una serie de hábitos, porque tiene una particular forma de ser.
Y qué maravilla que esa persona se convierta en una verdadera mierda el día que decide cambiar su forma de ser, cambiar sus hábitos de siempre, ¡convencida de que ese cambio es lo mejor para su vida!
Qué maravilla... que, con esta nueva forma de ser y pensar, esa persona se tire años y años sin resultar atractiva para nadie.
Y qué maravilla... cuando, siguiendo su camino, sin hacer alarde de nada, sin reclamar nada, esa persona deslumbra a otra que acaba de llegar y que reconoce, en aquel ser callado, el misterio que nadie vio antes.
¡Qué maravilla... que conocer e intuir sean, finalmente, palabras vacías!

¿Quién podría confiar en la ciencia luego de esto?

Rodrigo García,
En algún momento de la vida deberías seriamente dejar de hacer el ridículo.