por no creer

no creo en precisiones, ni en mapas, calendarios
o distancias correctas.
no creo en los relojes, el verano
o el ayer mejorado en el recuerdo.
no creo en la seguridad del aeropuerto
ni en las raras verdades piadosas.
no creo en el mañana a plazo fijo
ni en las restauraciones.

en cambio y hace rato,

confío en los silencios y omnipresencias varias.
en vos, del todo orilla, excusa y telegrama.
confío en la lectura y sus alrededores.
en museos sin guía, estaciones de tren
y faros automáticos.
confío en el ahora impredecible,
en la necesidad de los viajes
y en la niebla.