Casablanca by Fresán

En el principio es un mapa y un recorrido y una voz en off que, resignada, advierte que “esperan... y esperan... y esperan...”. Los personajes de Casablanca esperan varias cosas; visas de salida hacia el nuevo mundo principalmente. Pero también esperan saber cómo va a terminar la película. Porque nadie sabe cómo va a terminar la película. No lo sabe el productor, ni el director, ni los actores y –lo más preocupante– tampoco lo saben los guionistas.


De ahí que se actúen escenas como ésta:

RICK: Uh. Pero sigue siendo una historia sin final (la mira fijo). ¿Qué hacemos ahora?
ILSA: ¿Ahora? No lo sé.

Composición de lugar. Casablanca es –quizá junto con el Xanadú de El ciudadano o el Nefud de Lawrence de Arabia– el único lugar en el cine al que se puede volver una y otra vez con plena confianza y sin temor de ser desilusionado. Casablanca es siempre superior al recuerdo de Casablanca y sus blancos y negros producen la más disfrutable de las psicosis: el que uno sepa exactamente lo que va a suceder no impide la sorpresa incrédula de la primera vez. (...)

Antes y entonces.  “Había que hacer una película a la semana; así que se empezaba con el rodaje, estuviera terminado el guión o no. En este sentido, Casablanca es un caso clásico. El guión no estaba listo, lo que no era algo raro en esos tiempos. Hoy, nadie sería capaz de empezar a filmar sin un guión en perfectas condiciones. Pero aun así siguen existiendo películas horribles. Un misterio.” Julius Epstein, guionista. (...)

Un pequeño problema.  “Todas las mañanas nos preguntamos ‘¿quiénes somos?, ¿qué estamos haciendo aquí?’. Es ridículo. Michael Curtiz no sabe lo que está haciendo porque tampoco conoce cómo va a seguir la historia. Humphrey Bogart está de mal humor y se la pasa encerrado en su trailer. Nos dan el guión de a páginas y cuando ayer le pregunté al director de quién debía mostrarme enamorada me contestó que ‘más o menos de los dos’.” Ingrid Bergman, actriz, en una carta a una amiga. (...)


Una definición ocurrente.Casablanca es la cita de otras mil películas y, porque cada actor repite en ella un papel interpretado otras veces, opera en el espectador la resonancia de la intertextualidad y cuando todos los arquetipos irrumpen sin pudor alguno, se alcanzan profundidades homéricas.” Umberto Eco. La estrategia de la ilusión. (...)

La historia más grande jamás contada. “El éxito de Casablanca es un misterio. Para empezar, nada de lo que ocurre en la pantalla tiene el menor asidero con la realidad. No había alemanes de uniforme en Casablanca, tampoco existía ese asunto de las visas, nada. No sé qué hubiera sido de nosotros si no se nos hubiera ocurrido aquello de ¡reúnan a los sospechosos de siempre! Tampoco es que lo hayamos pensado demasiado. Fue como un flash. Hubo mucho de iluminación en todo el asunto.” Julius Epstein, guionista. (...)



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