Hoy

Queriendo ver la vida como algo traducible. Una carta muy larga. Un poema muy breve. Una única canción donde entenderlo todo.

Una suma inexacta de momentos absurdos donde nada era así ni estaba bien. Pero no lo sabíamos entonces.
Queriendo ver la vida como esa foto a medias, tan borrosa, donde nadie recuerda haber estado.

O esa fiesta perdida en medio de un desierto donde sigues bailando.

Queriendo ver la vida como una buena historia, relato de un maestro, voz perfecta de un clásico amadísimo que acierta a consolarnos en párrafos perfectos.

Una larga tormenta. Con truenos a lo lejos que arrullan el desorden de los sueños.


Queriendo ver la vida como esas dos miradas que se cruzan con miedo a preguntar dónde estuviste.

Una orilla que muerde el horizonte.




Correspondencias fílmicas. Todas las cartas



Acá un fragmento de esta interesante propuesta. Esta semana todo el ciclo se está proyectando en la Sala Leopoldo Lugones del San Martín. Mucho para reflexionar.

Obras en conexión: No soy un caballo y Un hueco.

Mañana, tras la función de las 21h de No soy un caballo, de Eduardo Pérez Winter, en Silencio de Negras (Luis Sáenz Peña 663) estaremos ahí charlando con el director y los actores. Se unirán algunos miembros de la compañía Un hueco, obra dirigida por Juan Pablo Gómez que recién terminó su cuarta temporada.




Preguntas sobre sus procesos creativos, sobre la escritura en colaboración con los actores, sobre la importancia del espacio en sus propuestas y cualquier otra cosa que se nos ocurra. Dos obras excelentes con mucho en común e importantes diferencias estéticas.


Los esperamos.

no end

el punto y final
es el más complicado.
la última pincelada.
la despedida. el cierre.

¿cómo lo harán los otros?

ese verso que blinda el imposible
articula el desorden,
da sentido.

ese hallazgo en la sombra
nos dejará vacíos por un tiempo,
borrará toda huella,
siembra olvido.

el final es preciso
aunque inconsciente.
poco premeditado.
una luz en el medio de la frente.

apenas una luz.
que nadie ve.

acá termina qué.
un poco
más
de quién.

Recordar

que la distancia es un invento de los mapas,
la nostalgia del fado y de los tangos,
la infancia no termina,
el amor no redime,
el hambre no es dietético
y la lluvia no moja por igual.

Recordar
que el miedo se renueva sin contrato,
decir te quiero, jode, pero ayuda,
la verdad sólo existe para vos,
el arte es de ficción, no de mentira,
y el calendario existe
porque la prisa quema.

Prisa mata.

m.trigo

Correspondencias fílmicas

Nada que ver con nuevos enlaces, conexiones o interpretaciones teóricas. No. Un muy interesante proyecto: cineastas que se escriben. Empleando su propio lenguaje: la imagen. Un ciclo que reúne autores admirados. Esta semana en el C.C. San Martín.

"Experiencia absolutamente inusual coproducida por el Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona, el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, y la Casa Encendida de la Obra Social de Caja Madrid,

Correspondencias fílmicas: todas las cartas consiste en el intercambio de “ideas filmadas” entre seis grandes dúos de realizadores en distintos lugares del mundo: José Luis Guerin (Barcelona) y Jonas Mekas (Nueva York), Isaki Lacuesta (Girona) y Naomi Kawase (Nara), Albert Serra (Banyoles) y Lisandro Alonso (Buenos Aires), Víctor Erice (Madrid) y Abbas Kiarostami (Teherán), Jaime Rosales (Madrid) y Wang Bing (Shaanxi), Fernando Eimbcke (Ciudad de México) y So Yong Kim (Pusan/Nueva York). La premisa es la reflexión sobre el cine, pero es el único condicionamiento para los participantes; el resto es un juego libre de afinidades y diferencias: Lacuesta y Kawase intercambian siete “cartas” a partir de un encuentro fugaz en un festival en el que presentaban sus respectivas obras; Serra y Alonso se encuentran con los protagonistas de dos de sus películas previas: Honor de Cavalleria y La libertad".

Más info: http://www.complejoteatral.gob.ar/cine/correspondencias0.html

Lo qué sé by Robert Plant

Siempre estoy aprendiendo. Es fundamental que me mantenga al día, sin perderme en la tierra traidora del cliché y los premios a la trayectoria.


No se supone que continúe haciendo lo que hago para siempre. Pero sería maravilloso que así fuese.(...)

Con Led Zeppelin nunca fuimos una banda de medio pelo, siempre fuimos realmente temibles.


Conozco bandas que no han editado un disco en décadas y están tocando para 20 mil personas por noche. Pero ése no es el logro, sino poder seguir sorprendiéndote. La cola nunca debe mover al perro.

Si sos un cantante, nunca podés decir dónde termina el camino, porque el trabajo nunca está hecho. Una vez que lo tenés, no te podés sentar encima. Tengo que probar y cambiar el paisaje. Tengo que encontrar un nuevo lugar, perderme ahí y encontrarme otra vez. Soy un hombre mayor ahora, así que eso es aún más importante.

Cada vez que tuve que despedirme de algún amor, siempre me aseguré de que mi colección de discos estuviese a salvo en el baúl de mi auto. A veces las despedidas fueron demasiado apresuradas, así que no era posible mantener el orden alfabético. Pero siempre me fui con mis discos. Eso siempre fue algo esencial. (...)

Si hoy me encontrase con el joven que fui cuando tenía 25 años, mi consejo sería no te juzgues demasiado severamente. Y tomá todos los riesgos que puedas, tenés que atreverte a buscar aventuras con tu voz. Porque querés ser sólo un cantante y eso no es suficiente.


Ver nota completa: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-8334-2012-10-29.html



NQM revista de arte

Por esas cosas del jardín de los senderos que se bifurcan donde tantísima vuelta vamos dando, no siempre se llega a tiempo a todos los libros, cines, obras, editoriales y demás cruzadas.

Hoy nos dimos el lujo y tuvimos la suerte de leer NQM. Acá la presentamos. Revista digital. Virtual y virtuosa. Repleta de talentos, ideas y buenas intenciones. Una ventana más para asomarse al mundo.


http://www.revistanqm.com.ar/

definición de día. para qué

de vos

hoy.

día limbo sin lluvia,
día en vos.


y en la rara distancia que nos guarda
y nos hace prudentes porque vos,
y sólo porque vos.

día hueco con aire,
no vacío.

día con un secreto
en medio de la frente,
al fondo de unos ojos
enfermos de horizonte
y de mirarte,
de perderte a lo lejos
como a un niño cualquiera
por los parques.

allá lejos y entonces.

día pausa, silencio y escritura.
día contando qué.
el peso de tu sombra
y el tan poco sentido de las cosas
cuando no se apellidan como vos
y no son necesarias ni hacen falta
o un bien o una alegría.
porque son lo que son, apenas eso,
y no se te parecen ni de atrás.

día canción cualquiera.
día estreno.
(y el arte es un principio de esperanza,
el rayito de sol tras la tormenta).

hoy viernes de regreso a tu cintura
descanso en tu  costado desde siempre,
como buena costilla
de allá lejos
y entonces.
día sol tan de día,
día dónde.

quizá pasó otra cosa.
no fue un día.

difícil defninirlo.
para qué.

m.trigo

Jakob y Mendilaharzu por partida doble

Los talentos viajaron a España recientemente. Estuvieron en el Festival Temporada Alta de Girona. Como era de esperar, funciones exitosas y aplaudidas.

"Agustín Mendilaharzu y Walter Jakob, los autores de este magnífico texto, plantean el talento no como una virtud, sino como un auténtico inconveniente a la hora de relacionarse con el mundo. La figura del intelectual, pues, en tela de juicio. Y con qué gracia".

Ver más: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/10/07/catalunya/1349621511_016487.html

Y la buena noticia es que YA están de vuelta. Siguen en el Kafka. Sábados a las 23 y miércoles a las 20.30.

La otra joya espiritual de esta dupla genial, La edad de oro, también retoma funciones, ahora con el propio Jakob entre los actores. Viernes 23.30 en El Extranjero. Valentín Gómez 3378.

En torno a esta obra, como prueba de que el universo ficcional también se expande a un ritmo vertiginoso y rozando a menudo lo inverosímil, les recomendamos que se asomen a esta crónica de un sueño cumplido, donde descubrirán cómo J. y M. se encuentran en Bilbao (!) con su admirado Peter Hammill, inspiración, fondo y melodía de La edad de oro.



Leer para creer: http://micropsia.otroscines.com/2012/10/cronica-de-un-sueno-cumplido/

Una muy buena nueva ahora que tantas obras terminan temporada.

Imperdibles.

por no creer

no creo en precisiones, ni en mapas, calendarios
o distancias correctas.
no creo en los relojes, el verano
o el ayer mejorado en el recuerdo.
no creo en la seguridad del aeropuerto
ni en las raras verdades piadosas.
no creo en el mañana a plazo fijo
ni en las restauraciones.

en cambio y hace rato,

confío en los silencios y omnipresencias varias.
en vos, del todo orilla, excusa y telegrama.
confío en la lectura y sus alrededores.
en museos sin guía, estaciones de tren
y faros automáticos.
confío en el ahora impredecible,
en la necesidad de los viajes
y en la niebla.

Obras en conexión. Próxima semana

Acá algunas notas relacionadas con Un hueco, de Juan Pablo Gómez y No soy un caballo, de Eduardo Pérez Winter.

Nutrimos la tan sana curiosidad y nos alimentamos para encontrarnos con ellos el próximo miércoles 31 en Silencio de Negras (Luis Sáenz Peña, 663). A las 21h.


UN HUECO

http://blogesquinapeligrosa.blogspot.com.ar/2009/08/en-busca-del-tiempo-perdido.html
http://www.alternativateatral.com/ver_critica.asp?codigo_critica=252
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-5521-2009-08-31.html
http://www.lanacion.com.ar/1204576-el-vestuario-intervenido-por-tres-actores

Nuestro granito de arena: http://mecagoenlabohemia.blogspot.com.ar/2012/08/un-hueco.html


NO SOY UN CABALLO

http://blogesquinapeligrosa.blogspot.com.ar/2010/12/sobre-no-ser.html

http://www.criticunder.com/2011/07/no-soy-un-caballo-en-silencio-de-negras.html


Nosotros con ellos: http://mecagoenlabohemia.blogspot.com.ar/2011/11/no-soy-un-caballo.html

lluvia en las polaroids

la lluvia llegó y nos dejó empapados los sentidos, los huesos magullados por el golpe tremendo de un recuerdo a deshora que hay que centrifugar en condiciones antes de tender y quedarse mirando para siempre ese raro puñado de polaroids al agua que alguna vez ya fuimos.

la infancia bajo el agua sigue llena de peces flotando boca arriba y ciertos besos rotos ahora parecen restos de esa torta indigesta que mandó al hospital a cientos de invitados. hay ciudades que piden un regreso imposible a esa edad clandestina con miedo a esto que ahora es cotidiano.

y todo los demás. los otros, ellos. esculturas de mármol que logran respirar adentro de un museo sin grupos de estudiantes.

la lluvia nos deshace y nos detiene. enreda y pudre el hilo de un vago pensamiento atado en la ventana.

m.trigo

Play it again, Ray.

"Algunas cosas me asustan tanto como recuerdos".

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La memoria es el perro más estúpido, le lanzas un palo y te trae cualquier cosa.

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Después nos besamos mucho porque creo que siempre está bien besar a una mujer que acaba de chupártela o a cualquier mujer en realidad o a cualquier hombre que pase contigo el tiempo suficiente.

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Todo está tan triste por un momento como un circo con los trapecistas ahorcados.

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Si todo lo que parece amor en realidad lo fuera, dios mío, éste sería un mundo distinto y mejor, y hasta las más oscuras pesadillas vendrían seguidas de días insoportablemente felices.

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Cada uno habla del tiempo según lo que espera de él, por eso dos personas mirando al mismo cielo siempre esperan nubes distintas.

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Ray Loriga, Tokio ya no nos quiere.

La película que no se ve

Así se títula un excelente libro de J. Claude Carrièrre sobre el arte de contar historias a través del cine. Acá algunos fragmentos de su lucidez.

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El verdadero peligro consiste en creer que la técnica es suficiente y que el virtuosismo puede suplantar a la idea.

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Cuanto más envejezco más admiro a los artistas que saben disimular todas sus habilidades, que evitan cuidadosamente los golpes de efecto, que huyen de los subrayados. Me gusta que sus investigaciones vayan por otro lado: el misterio, la concentración, la intensidad vital, cualidades menos espectaculares pero a la vez menos frecuentes.

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No basta con la realidad. Es necesario que la imaginación se inserte en ella y la pervierta, o por lo menos le de una nueva forma.

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El guión es el sueño y la infancia es el film.

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Todos los buenos actores lo saben: llega un momento en el que hay que lanzarse, como las mariposas atraídas por la llama, en lo que bien puede ser un viaje sin retorno. El conocimiento del personaje sólo se da al precio de este riesgo.

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Nadie está obligado a embarcarse en la narración de un relato, pero aquel que lo haga debe ser consciente de las obligaciones que contrae con ello. Lejos de la ilusoria libertad, todo empieza en una disciplina estricta. Sólo a partir de ella el autor podrá dejar sitio para su expresión personal.

**

Como todas las experiencias de este mundo el cine nos remite a nosotros mismos. (...) Lo consideramos un espectáculo, mientras que en realidad forma parte de nuestra manera de vestir, de nuestro comportamiento, de nuestro físico, de nuestras ideas, de nuestros deseos y terrores.

A medida que penetramos en nuestro teatro interior, vamos siendo más conscientes de la miopía en que vivimos, de lo poco que sabemos de nosotros mismos.

J. Claude Carrièrre, La película que no se ve, ed. Paidós, 1997.

"Que tengas suertecita"




Y todo eso.

Teatro en espacios no convencionales

¿Qué es un espacio no teatral? ¿Cómo se ficcionaliza un espacio no convencional? ¿Nuestra presencia lo transforma y se convierte en otra cosa? ¿En qué? ¿Cómo interviene el espacio en el relato? ¿Y en el trabajo de los actores? ¿Y en el público? ¿Por qué llevar el teatro afuera de las salas? ¿Y cuándo la sala, de por sí, está muy lejos de ser convencional?

Acá un clip con interesantes reflexiones al respecto sobre trabajos de Mariano Pensotti, Gerardo Naumann, Matías Feldman y Juan Pablo Gómez (Un Hueco).

http://vimeo.com/11711312

Nos detenemos a reflexionar una vez más sobre estas cuestiones mientras nos preparamos para encontrarnos el miércoles 31 de octubre con los creadores de Un hueco y No soy un caballo.

Charlaremos con ellos tras la función de ese día de  No soy un caballo a las 21hs. En Silencio de Negras. (Luis Sáenz Peña 663).

ATENCIÓN: el domingo 28 , Un hueco termina su cuarta temporada. Dos últimas funciones: 18. 30 y 20hs. Reservas: 15-5708-5927 y compra en www.alternativateatral.com

La vida intervenida

a usted, cuando sos vos. 

La vida intervenida
como libro
con frases subrayadas
de noche
por mi mano,
estudiando quién sabe
qué sueño enrarecido.

La vida intervenida
como cuadro
robado al Hermitage
en happenig de incendios
con tu nombre en la boca
de cientos de mujeres
tan distintas a mí.

La vida intervenida
como espejo
donde nadie se enfrenta
al imposible,
ni acusa su reflejo castigado
por tormentas de tiempo
y soledades.

La vida intevenida
como cuento
donde el lobo nos pierde
y descubrimos
que la bruja esperaba la visita
con manzanas de amargo
caramelo.


( Y este poema a medias
donde todo sos vos,
la exacta circunstancia,
el si condicional de Stanislavski
alrededor del cuello,
cordón umbilical para ser otro).

m.trigo

Para leer en forma interrogativa

Has visto
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amás
Has vivido
como un golpe en la frente
el instante el jadeo la caída la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón
había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.

JULIO CORTÁZAR

El milagro Bululú

Hoy estuvimos entre los afortunados que asistieron al regreso del Bululú de Osqui Guzmán en Timbre 4. Los sucesivos aplausos que arrebataron a la platea en un claro e imparable in crescendo, concluyeron con una ovación en pie, de esas en las que como público, sentís que nada es suficiente para agradecer tamaña experiencia. Y es que el aplauso, cuando abandona su parsimonia domesticada, sabe convertirse en un gesto de admiración, de gratitud y, por qué no, de amor.

Y está bien que así sea. El Bululú es una suma de muchas tradiciones, vidas y talentos, pero no creemos estar desencaminados si vemos en la suma de todos ellos una historia de amor. Amor infernal y apasionado por la historia del teatro, por la palabra, por la tradición y la cultura teatral, por los orígenes reivincados con la sencillez del que se sabe parte de un azar infinito donde se es pieza chica de un juego tan antiguo como el tiempo.

El Bululú, como señala Guzmán en el programa, "no piensa cederle a la eternidad ni una sola parcela del teatro que le pertenece y será un clásico, sólo con la la intención de ser vigente. (...) El Bululú dice que los recuerdos son trapos viejos y que sólo una buena confección los vuelve memoria".

Y sí, señor, el Bululú cumple todo lo que dice. Nos lleva de la mano dejando que intuyamos y fantaseemos con algunos misterios de la cultura boliviana, pero no entiende de mapas, porque el Bululú está hecho para el eterno viaje. La tradición dice que vaga desde el s.XVI por los caminos, que posee cada tanto a un hombrecito y lo convierte en casi cualquier cosa que él desee. Y así, de siglo en siglo, José María Vilches, el actor español de voz de quien Guzmán conoció la tradición del Bululú, supo llegar a Argentina y encontrar al mejor de sus descendientes de estirpe para que continuara su legado: Osqui Guzmán.

El Bululú es Guzmán. Y todos los que vieron y verán en algún momento este unipersonal no dudarán en afirmarlo. Este exquisito laburo rescata tradiciones diferentes y versos clásicos pero sólo para revitalizarlos en el cuerpo, la voz, el increíble talento y la historia de vida, de Guzmán, que no dudó (o sí, "pero qué importa") en apropiarse de aquel espectáculo de Vilches, no para reproducirlo, si no para adaptarlo, cosiendo y descosiendo cada pequeño retazo, hasta lograr ese hilado de naturaleza alucinante que empieza y termina en él, en su humor, su pasado, su generosidad para pensarnos como público inteligente, sensible y atento. Guzmán quiere y sabe hacernos reír con un virtuosismo al que nunca haríamos justicia con nuestros pobres comentarios. Pero no sólo a la risa nos llama. Nos conmueve con la excelencia del que apuesta por lo más sencillo y humano: la potencia del relato cuando nos pertenece. Lo genuino del que se sabe con una historia que contar y conoce la mejor de las formas para hacerlo.

El Bululú es un milagro. Una gran lección de dramaturgia, dirección y actuación que hace que cualquiera que ame esta profesión sienta el profundo deseo de mejorar, de seguir, de comenzar de nuevo. Una experiencia inolvidable.

Gracias, Osqui.

Sólo quedan seis funciones. Vayamos a todas.

El Bululú

Autoría: José María Vilches.
Versión de: Leticia González de Lelllis y Osqui Guzmán.

Actúa: Osqui Guzmán.

Escenografía, diseño de luces y vestuario: Graciela Galán.
Diseño de vestuario: Gabriela A. Fernández.
Música: Javier López Del Carril.
Entrenamiento musical: Javier López Del Carril.
Asistencia de dirección: Leticia Gonzalez De Lellis.
Coreografía: Pablo Rotemberg.
Dirección: Mauricio Dayub.

www.facebook.com/elbululudeosquiguzman

TIMBRE 4

México 3554
JUEVES 21h

Proyecto SUMA


MARTES 23 DE OCTUBRE, 19h.
En el MALBA.

Obras en conexión: Viejo, solo y puto y Pudor en animales de invierno.

por Macarena Trigo*



Obras que te emocionan porque cuentan algo que quizá sabías pero nunca acertaste a poner en palabras, obras que te recuerdan algo que creías olvidado, que te dejan pensando y, quizá, porqué no, te dan ganas de actuar, de escribir, de contar algo más, algo tuyo, obras que te salvan de un mal día y te obligan a reconocer que pase lo que pase, sigue mereciendo la pena el infierno elegido como propio. Obras que asumen riesgos en sus decisiones y nos educan como público porque no sólo nos domestican en el entretenimiento, sino que nos desafían, nos exigen una participación activa en la construcción del relato o los personajes.

Obras así no abundan. Lo sabemos. Por eso, acá, donde tratamos de sistematizar primeras impresiones y tomar nota de esos comentarios que tantas veces se pierden en acaloradas conversaciones tras función, nos damos el lujo de recordar y señalar algunos de los aspectos más significativos de determinadas obras con las que aprendimos algo.

Pudor en animales de invierno, de Santiago Loza, con dirección de Lisandro Rodríguez y Viejo, solo y puto, de Sergio Boris, no pueden ser más diferentes entre sí, sin embargo, encontramos entre ellas una serie de relaciones temáticas y un interés que no pasa desapercibido sobre sus inquietudes hacia la platea: qué quieren que veamos, cómo y desde dónde. Tanto argumental como física, espacialmente.

**

Cuestiones de fondo

Podemos empezar mencionando el hecho de que las dos obras eligen la noche en la ciudad como cronotopo para sus historias y personajes. Son sólo dos muestras del macrocosmos de relatos que alberga toda noche en una gran urbe.

La noche se abre como un raro paréntesis donde el tiempo se dilata y enrarece. Es el momento donde la soledad no puede disfrazarse y los personajes se aferran a ella defendiéndose de un mundo del que aún no se sienten parte (el hijo de Pudor…), o tratan de ignorarla en su búsqueda desesperada de algún otro que los entienda en todas sus miserias y los acompañe. Así, los protagonistas de Viejo, solo y puto, que no pueden estar más solos en esa atrincherada trastienda de farmacia donde se encuentran.

En ambas obras la nocturnidad es importante porque ofrece a los personajes un tiempo donde parece que todo fuera posible y, por otro lado, tiñe de irrealidad mucho de lo que sucede.

Sin embargo, en el uso del tiempo se da una gran diferencia ya que, lo que en Viejo, solo y puto es el desarrollo de la acción en tiempo real – compartimos con ellos una hora de intensa convivencia que se intuye como algo repetido, algo que ya pasó otras veces, con sutiles modificaciones de melodía pero una letra parecida – , en el universo de Pudor en animales de invierno, será una compleja construcción dramatúrgica que avanza y retrocede en el relato, y que nos desvelará de a poco un mecanismo donde se recrea un recuerdo. El desafío en Pudor… pasa por llevar al escenario una exploración de la melancolía, algo que late ya en la poesía de un texto que, cada tanto, se aleja del decir más cotidiano, generando un extrañamiento que la puesta y la dirección supieron reconducir hacia cierta cadencia onírica que sostenía el irrealismo de su propuesta hasta sus últimas consecuencias.

Un interés común que desarrollan es la elección de laburar en los entresijos de una incómoda y profunda intimidad, si bien sus ámbitos son muy diferentes.

En Pudor…, es la intimidad trunca entre padre e hijo. Ese vínculo que debiera ser salvador se enrarece con el tiempo y la distancia. El hijo crece y ambos son extraños.

PADRE: Me dije, estoy en la casa de mi hijo, en la ciudad, en la noche, y fue como si algo adentro volviera a estar cerca.
HIJO: ¿Cerca de dónde?
PADRE: No sé de dónde pero cerca.

El padre visita al hijo y ninguno está cómodo en esa convivencia donde las reglas cotidianas se cuestionan. Quizá porque entre ellos falta el nexo de unión: la madre. Una madre de la que se habla con cariño y distancia. Una madre que es la suma de rarezas asimiladas hace tiempo. Pequeñas manías convertidas en costumbres que ordenan un mundo. Sin la madre presente, en la casa del hijo, el padre quiere tomarse pequeñas libertades para las que pide permiso: no lavarse los dientes, no ducharse, no usar pijama.

El padre pidiendo permiso al hijo para "portarse mal". El hijo, incómodo ante ese rol invertido. Incómodo en su papel de anfitrión. Excusándose porque no hay vasos, no hay alcohol. La visita de un otro saca a la luz pequeños inconvenientes cotidianos: las cañerías hacen ruido, la ducha es mejor no usarla de noche, los vecinos se quejan por el volumen de la tele... En la ciudad se vive solo, sí, pero no se está solo. Siempre estamos rozando ese límite frágil donde podemos molestar a alguien.

El miedo a los otros, las limitaciones a las que nos acomodamos para sobrevivir, todo lo que aprendemos a obviar en una casa de alquiler que apenas nos contiene, que nunca será un hogar.

Esos pequeños detalles son universales y generan una rápida empatía con los personajes en ese plano donde la obra coquetea con el realismo.

En Viejo... la intimidad es otra. Es física. Violenta. Impúdica. El pudor está en el ojo del espectador. Los personajes son pura herida abierta, exhiben su dolor y sus miserias. No es casual que el momento elegido para arrancar la acción sea el de una cura. Uno de los personajes, Yulia, recibió una paliza, hay que atenderlo y maquillarlo, “recomponerlo” literalmente. El espacio en el que se nos presentan es la trastienda de una farmacia. Estantes llenos de fármacos para el alivio del dolor más inmediato, sí, pero también para ayudarlos a huir de ellos mismos, a evadirse, a convertirse en otros.

Yulia y Sandra son travestis. Para ellos el uso de hormonas que los acerquen a lo que desean ser es una práctica cotidiana. Intuimos que esa necesidad los unió hace tiempo a los otros personajes tan aparentemente distintos. Apariencia nomás. Esos tipos tan "normales", que proyectan una masculinidad obvia y un tanto tosca, se irán revelando como seres tan solitarios, atemorizados y llenos de conflictos como ellos.

Los dueños de la farmacia, Daniel y Evaristo, son hermanos. Ese vínculo otorga ciertas licencias que serían impensables en otra relación y nos deja intuir una vida de conflictos entre ellos. Son muy distintos y a duras penas sobrellevan sus diferencias para evitar un enfrentamiento constante. Evaristo es amante de Yulia, otra relación importante que justifica la densidad de lo que presenciamos. Daniel parece ser el responsable, celebran esa noche el fin de sus estudios. Se recibió en farmacia, tarde y con mucho esfuerzo, pero logró algo que el hermano mayor nunca terminó. Sin embargo, esa celebración coincide con el tránsito de su separación reciente y se le intuye al borde del abismo. Frágil, confuso, carente de autoridad, no sabe lo que desea o teme concederse la satisfacción de un deseo oculto que no puede ser más obvio para el resto: su atracción por Sandra, el otro joven travesti, amigo de de Yulia, que supone para él una tentación desconcertante.

Sandra no es sólo amiga de Yulia, comparten la prostitución como rubro y esa subsistencia marginal las hermanó hace tiempo en una dependencia afectiva tan confusa como desmedida donde se intuyen maltratos mutuos pero también entendimientos que los otros no comprenderán nunca.

A este impactante cuarteto se suma la figura de Claudio, un patético visitador médico, amante de Sandra, que se sirve de esa relación para colocar algunos de sus productos y que no duda en aprovecharse de la debilidad de Daniel para sus confusos manejos. Claudio tiene una deuda económica importante de la que Sandra es en parte responsable y en torno a ese conflicto interno giran muchas de las tensiones de la noche.

Alcanza con esta breve introducción para hacerse cargo de que los elementos elegidos no pueden ser más íntimos y relevantes: vínculos de sangre, relaciones amorosas, dependencias sexuales y económicas, fracasos vitales, soledad, incomprensión y abandono. Una carga poderosa de circunstancias dadas que la dirección elige no desarrollar argumentalmente a favor de una exposición de momentos tan anecdóticos como relevadores para mostrarnos apenas un momento en las vidas de esos personajes. Una noche que quizá se parezca a otras muchas pero que, al tenernos a nosotros como testigos, también será única y, para muchos, inolvidable.

Cuestiones de forma

Señalábamos al principio como las dos obras prestan una atención espacial al punto de vista del público. Por un lado, la riesgosa generosidad con la que confían en eso que la teoría literaria identifica como el “lector avisado”, y que acá sería un público ideal que no sólo dosifique su necesidad de “cerrar” la historia que le cuentan, sino que se deje conquistar por esos personajes que le proponen algo diferente.

En el caso de Pudor… una construcción dramatúrgica que ofrece la sorpresa de lo simbólico como cotidiano introduciendo un tercer personaje, la mujer desnuda que vive en la heladera, que aparece como un regalo inesperado dándole a la obra una carga poética que nos obligará a cuestionarnos todo lo que suceda desde entonces como un sueño, una abstracción, una metáfora… Y ¿una metáfora de qué?, habría que preguntarse.

Viejo… abre con una escena confusa donde vamos descubriendo el espacio y a los personajes desde la sugerencia. Frases murmuradas que no se entienden del todo, miradas llenas de complicidad, una acción comenzada donde se palpa la incomodidad, idas y venidas en ese laberinto de estantes que rápidamente nos ubica en una trastienda de farmacia.

Ese comienzo es una brillante síntesis de lo que será la obra. La dirección elige la sugerencia y persigue una creación de clímax que van renovándose constantemente logrando que los personajes los transiten como una partitura física y emocional sobre la que avanzan hasta alcanzar un límite expresivo.

La importancia no está puesta en qué se cuenta, sino en cómo los personajes viven lo que les sucede ahí. Asistimos a una suma agotadora de alianzas que mantienen un equilibrio frágil que podría quebrarse en cualquier momento.

No hay un gran relato y poco y nada se nos dice sobre la vida de los personajes más allá de esa noche, sin embargo, los sutiles detalles con los que los actores los construyeron y el modo de accionar de cada uno, tan diferente entre sí, y tan rotundo como lleno de profundidad, logra que el público se integre en esa dolorosa confusión existencial empatizando con ese vacío al que todos en algún momento nos asomamos.

En Viejo… hay un alto nivel de exposición física que Yuli y Sandra evidencian desde su necesidad de transformarse. Los cuerpos se muestran maltrechos, agotados, heridos, hambrientos, viciosos, provocadores. Pero también vacíos, necesitados de amor y esquivos. No sólo entre ellos, también en relación a la platea.

La puesta nos obliga una y otra vez a elegir a quién mirar generando primeros planos de atención pero también importantes complicidades paralelas, gestos mínimos que transforman la escena logrando que la acción avance hasta generar un caos que se intuye como infierno repetido.

Pudor... presenta a los personajes desde las sutilezas de un texto donde los personajes dialogan sobre su pasado, sobre los recuerdos compartidos de una vida en común que les trajo hasta esa noche en la que se encuentran.
Frente a esa construcción de su mundo desde la palabra, se impone el contraste inesperado de la desnudez del personaje femenino que vive en la heladera de la casa. El público debe cuestionarse sobre esa mujer desnuda que incomoda de pronto la lógica de su relato. ¿Es real? ¿Es una fantasía del hijo? ¿Es la musa del futuro escritor que quiere ser? ¿Encarna el deseo sexual? Pero, ¿el deseo de quién? ¿Del hombre en general?

Los personajes parecen burlarse desde el texto de esas posibles preguntas.

PADRE: Hoy cuando llegué. Vos estabas en el baño, yo abrí la heladera para sacar agua y había una mujer toda desnuda.
HIJO: Ya la he visto.
PADRE: ¿Y qué hace en la heladera?
HIJO: No sé…
PADRE: Puede que necesite abrigo. Sería mejor que venga a la cama.
HIJO: Al contrario, el frío le da un poco de alivio.
PADRE: Nunca lo pensé.
HIJO: ¿Qué cosa?
PADRE: Que iba a encontrar a mi hijo con una mujer en la heladera.
HIJO: Apenas la conozco.
PADRE: Parece amable.
**

HIJO: Preguntó por vos, le llama la atención. Estas cosas suelen llamar la atención.
MUJER: ¿Qué cosa?
HIJO: Tu cuerpo, me refiero a que estés desnuda en la heladera, es algo llamativo.
MUJER: ¿Acaso no ha visto una mujer desnuda?
HIJO: Me preguntó sobre el desnudo…
MUJER: ¿Y qué le respondiste?
HIJO: Vaguedades...
MUJER: No hay mucho para responder.
HIJO: Claro, no hay mucho.
MUJER: Se ruborizó, cerró la puerta, al rato la volvió a abrir, como para confirmar que no fuera una visión.
HIJO: No parecía asustado.
MUJER: Asustado no, excitado tal vez.
**
PADRE: ¿Te ofende que te pregunte algo?
HIJO: No, por supuesto que no.
PADRE: Te iba a preguntar si no tenés deseos.
HIJO: ¿De qué?
PADRE: Cada vez que se abre la heladera. Deseos de la mujer.
HIJO: No se me había ocurrido. ¿A qué viene la pregunta?
PADRE: Por preguntar nada más.

**
Padre e hijo convertirán a esa mujer desnuda en tema de conversación y de disputa. El padre reflexiona sobre la desnudez aparentemente inofensiva de la mujer: “Como quien ni se da cuenta que no tiene ropa. Como quien dice, sin maldad, desnuda porque sí. Desnuda por desnudarse, no por otra cosa, no queriendo decir algo con el cuerpo desnudo: desnuda simplemente”.

Cada persona encontrará un modo distinto de justificar y entender esa mujer desnuda. ¿Una extravagancia del dramaturgo? Sí. Pero también, por qué no, un plano del inconsciente que se hace carne. Ese lado femenino con el que se dice que los hombres conviven y pelean, o quizá cierta pureza sacrificada demasiado pronto en la infancia.

La mujer desnuda será el nexo entre padre e hijo. A través de ella hablan del otro. Y ella es la única que los ve a ambos. Juntos y separados. Ella puede entender dónde comienza uno y termina el otro. Porque ellos, padre e hijo, lo olvidan, se molestan, se duelen en esa separación natural propia de la vida, pero no por ello menos dolorosa.

Es destacable el laburo de dirección para otorgarle organicidad a esa desnudez que también, aunque parcialmente, se dará en el caso del padre y el hijo. El hecho físico se convierte en un tema simbólico facilitando que el público incorpore la desnudez hasta olvidarla o asumirla quizá como metáfora de la imposibilidad para relacionarse de un modo verdadero y profundo con nadie.

Hasta acá vemos como las dos obras valoran y mucho, la participación del público en la construcción de sus propuestas argumentales y estéticas, desafiándoles a que sean no sólo testigos de un hecho teatral si no motores del mismo. Queremos detenernos brevemente en la escenografía de ambas obras para señalar algunos elementos de la puesta en escena que acentúan esa idea.

En Viejo… los estantes de la trastienda llenos de medicamentos construyen una suerte de laberinto donde los personajes se esconden, se buscan desde las miradas, se encuentran e incomodan físicamente. Como ya señalamos, la simultaneidad de las acciones obliga a elegir dónde y qué mirar en muchas ocasiones.

A este planteo hay que sumar la presencia de dos espacios: una mampara que delimita lo que sería el espacio de atención a los clientes en la farmacia, lugar de entrada y conexión con un mundo ajeno a lo que ahí sucede; y un baño dispuesto en medio de la escena, separado por una cortina, donde cuelga un espejo atravesado que genera en sí un nuevo espacio dramático.

La posición del espejo interviene en la percepción del público. Lo que en él sucede no está al alcance de todos. En función de qué lugar se ocupe en la platea, la visión será más o menos privilegiada. Eso hace que el espectador se vea obligado a imaginar lo que sucede ahí – del mismo modo en que debe deducir en la primera escena lo que ocurre dentro del baño con Yulia - o que disfrute de un alto grado de intimidad con los personajes que se enfrentan a sí mismos en ese espejo. Es destacable el momento en el que Sandra, tras un pico de discusión, se observa a sí misma en el espejo durante unos segundos tratando de tranquilizarse.

Un espejo siempre es un espacio extraordinario. Provoca un extrañamiento, una perspectiva falsa, habilita un doble, un reflejo modificado donde nada es lo que parece. Hay algo muy poderoso en la soledad de la mirada de Sandra que sólo algunos compartirán desde la platea. ¿Qué es lo que está viendo? ¿Qué reconoce en su reflejo? ¿Qué querría ver?

Es por hallazgos tan sutiles como ese que algunas obras piden ser vistas varias veces.
La escenografía de Pudor... se dispone como una casa en dos alturas. Distintos ambientes: el dormitorio, un baño, la cocina y la heladera. Sí, la heladera forma parte de la cocina pero resultará ser un ambiente más, de hecho, será una casa dentro de la casa, un escondite a la vista de todos para esa mujer desnuda que vive en ella.

Son muchos los momentos de la puesta donde el público puede elegir los movimientos de qué personaje seguir y a dónde mirar, con el aliciente de que lo contempla son gestos rutinarios, observamos la cotidianeidad del estar solo en una pieza, mientras en la otra, a pocos metros, se encuentra alguien que nos importa, que nos quiere, alguien que habla sobre nosotros con otra persona. Así, de ese modo tan sencillo, se articula la idea de la infinita distancia que nos separa.

Un hallazgo muy interesante en el uso del espacio escénico se produce en el momento en el que el hijo rompe la famosa cuarta pared para dirigirse al público. El lenguaje empleado en ese momento reitera la poesía presente en el texto, pero no nos aleja, ya que la profunda intimidad de lo que el hijo comparte con el público nos lastima. Se quiebra así, mediante una confesión, la comodidad impune del público que venía disfrutando de una historia. Se apela a los espectadores como cómplices de un recuerdo, se les explica la diferencia, el antes y el después de esa noche, la importancia vital que tuvo esa visita.

HIJO: Esta fue la última vez que vino. La primera y última visita que me hizo. Y mañana, antes de irse, volveremos al Zoológico. (…) No habrá gente paseando. Los animales escondidos en sus cuevas y nosotros dos, caminando en silencio bajo los chispazos de agua. Del resto, años más tarde, no recordaré nada. (…) Yo era muy joven, todavía tenía este cuerpo. Mucho tiempo después rescataré este momento del fondo oceánico. (…)

En ese momento la escenografía, la casa, es la memoria del hijo y toda la obra apenas un recuerdo compartido.

**

Son muchas y muy distintas las posibles opciones de análisis que una obra de teatro nos ofrece. Este no pretende ser un estudio exhaustivo sobre ninguna de ellas, sino más bien, una suma de reflexiones que esperamos sirva como aliciente para acercarse al trabajo de cualquiera de estos creadores.

_________________________________________________________________________________

* MACARENA TRIGO es actriz y directora de teatro. Licenciada en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, Historia del Arte y Comunicación Audiovisual. Obras en cartel: La omisión de la familia Coleman (actriz y asistente de dirección), Ella también la está pasando mal (texto, actriz y directora) y Pie para el beso (texto y directora).

PUDOR EN ANIMALES DE INVIERNO, de Santiago Loza. Dir. Lisandro Rodríguez.
(No está en cartel actualmente).
Actúan: Ricardo Féliz, Valeria Roldán, Martín Shanly./ Músico: Lisandro Rodríguez. / Escenografía y vestuario: Mariana Tirante. / Luces: Matías Sendón. / Fotografía: Nora Lezano. / Entrenamiento corporal: Leticia Mazur. / Asistencia de dirección: Sofía Salvaggio. / Prensa y producción: María Sureda.
Otras obras de Santiago Loza en cartel: He nacido para verte sonreir, La muejer puerca, Mabel, Nada del amor me produce envidia y Todo verde.
VIEJO, SOLO Y PUTO, de Sergio Boris. ESPACIO CALLEJÓN. Sábados 22h.
Actúan: Patricio Aramburu, Marcelo Ferrari, Darío Guersenzvaig, Federico Liss, David Rubinstein. / Vestuario y escenografía: Gabriela A. Fernández./ Iluminación: Matías Sendón. / Diseño sonoro: Fernando Tur. / Gráfica y fotografía: Brenda Bianco. / Asistencia artística: Adrián Silver. / Asesoramiento de maquillaje: Gabry Romero. / Asistencia de escenografía y vestuario: Estefanía Bonessa. / Asistencia de dirección: Jorge Eiro. / Prensa: Daniel Franco, Paula Sminkin. / Producción: Jorge Eiro, David Rubinstein.

de niña sin jardines

Escuchas las campanas
de alguna iglesia antigua,
pasa el afilador
y ladra un perro.

La ciudad como tierra
de imposibles,
tan máquina del tiempo
directa a la nostalgia.

**

Pensarte como juego
en salas de aeropuerto
y esperas cotidianas.
En cafés clandestinos
mientras llueve.

Pensarte como sombra
enrarecida
como gran puzzle en llamas
o tren de mercancías
tan de paso.

**

Bajo el agua contarte.
Cien mil igual a vos.

Y soñarte sin prisa.

Como quien planta robles
y deberá esperar
lluvia y veranos
para tener su sombra
prometida.

**

Despertarse con risa
por adentro
y canciones cosidas
a los pies.

Tropezar con razones
del todo innecesarias
para explicar qué amores
nos tienen del revés.

(Tan dada vuelta).

**

Y un barco de papel
naufragando en el fondo
de algún whisky.

En él van nuestros nombres
y mis ganas de vos
y mis mentiras
y una lista infinita
de ciudades
donde perderse pronto
de tu mano.

**

Y podría decirte
buenos días,
como quien vende pan,
regala besos
o conoce de vos
cada bolsillo
porque acá las mañanas
te contemplan
como posible y mío,
como leyenda o cuento
donde duermen cien años
y una bruja sonríe
y un sabio nos rescata
de este hechizo que obliga
a contemplar tu sombra
desde lejos.

Y no.
No hay happy end.

What's the meaning of my existence?




Siempre cerca. Como el mejor de los remedios.

Northern Exposure.

Las "tickis"

"Las tickis se ríen de cualquier cosa, de hecho pasan el día riéndose, ésta es su cualidad más sorprendente. Nunca andan solas, siempre con otra ticki igual a ellas, que uno nunca sabe si son hermanas, primas o vecinas o todo a la vez, es lo más probable. Y siempre, siempre, hasta cuando las insultás con el chiste más tonto, ellas sonríen y parece que vinieron al mundo para eso, y a veces uno cree que le está hablando a una promotora de shopping o de supermercado. Pero nada más alejado, ellas no saben lo que es el negocio. No conocen a Freud e ignoran el psicoanális. Igual les pasa con el yoga, la comida vegetariana y la internet. De lo que son auténticas conocedoras es de letras de cumbias y capítulos de novelas televisivas. Pues su vida es una novela, y tienen una imaginación novelesca que a mí me encantaría tener. Todo en ellas radica en el credo. Si le decís "vamos a la luna" ellas te creen; y lo más probable es que, por pícaro, ellas te lleven. Eso se llama tener espíritu. Ellas son las únicas inspiradoras de mi vida, y estoy en condiciones de afirmar que no hay cosa más linda en la vida que ser amado por una ticki; aquel que no conoció el amor tickesco, lejos está de cualquier esperanza. Éste es un buen momento para darles las gracias. Tickis, gracias.


Se levantan temprano y están verdes como la esperanza. Las encontramos en todos lados, pues las hay a rolete en el cole, en el micro, en los bailes populares. Pero no alcanza, por la sencilla razón de que la mayoría de los hombres no saben mirar. Son nuestras reinas visibles-invisibles del barrio, son el motivo por el cual este mundo no se va al carajo. Les encanta que les regales hebillas mickey para el pelo y que las quieras mucho, mucho".
W.Cucurto, Cosas de negros, Interzona, Bs. As., 2003.

Versus

"Nos podemos enamorar de cualquiera en cualquier momento. Esto desacredita la idea romántica que se tiene del amor.
Se trata de un estado de necesidad que debemos saciar, como la sed.
Uno se enamora cuando ya no se aguanta más a sí mismo y necesita compartir esa carga con otro, que busca algo parecido.
El enamorado entonces tiene doble trabajo, aguantarse a sí mismo y al otro,pero parece que es más llevadero que vivir sin amor.
El amor es tan importante, tan necesario, que da lo mismo la otra persona. El amor excluye al ser amado. El amor se impone como algo abstracto y no tiene relevancia a quién se ama.
Cuando uno anda entre tinieblas, se agarra al primer rayo de luz que encuentra.
Cuando estás jodido, no te pones exquisito, sales a pillar y pillas lo que hay.
Luego viene el proceso de autoconvencimiento, decirte a ti mismo que eso es amor y que esa persona con la que tropezaste y que metiste en tu casa es efectivamente un rayo de luz.
En el noventa por ciento de los casos uno descubre en menos de setenta y dos horas que esa persona no era lo que se dice exactamente "un rayo de luz". (...)
Ningún ser aporta claridad a la vida de otro ser, esto es así y a mí no me jodáis".

Rodrigo García, Versus.

Debilidad(es)

Casablanca by Fresán

En el principio es un mapa y un recorrido y una voz en off que, resignada, advierte que “esperan... y esperan... y esperan...”. Los personajes de Casablanca esperan varias cosas; visas de salida hacia el nuevo mundo principalmente. Pero también esperan saber cómo va a terminar la película. Porque nadie sabe cómo va a terminar la película. No lo sabe el productor, ni el director, ni los actores y –lo más preocupante– tampoco lo saben los guionistas.


De ahí que se actúen escenas como ésta:

RICK: Uh. Pero sigue siendo una historia sin final (la mira fijo). ¿Qué hacemos ahora?
ILSA: ¿Ahora? No lo sé.

Composición de lugar. Casablanca es –quizá junto con el Xanadú de El ciudadano o el Nefud de Lawrence de Arabia– el único lugar en el cine al que se puede volver una y otra vez con plena confianza y sin temor de ser desilusionado. Casablanca es siempre superior al recuerdo de Casablanca y sus blancos y negros producen la más disfrutable de las psicosis: el que uno sepa exactamente lo que va a suceder no impide la sorpresa incrédula de la primera vez. (...)

Antes y entonces.  “Había que hacer una película a la semana; así que se empezaba con el rodaje, estuviera terminado el guión o no. En este sentido, Casablanca es un caso clásico. El guión no estaba listo, lo que no era algo raro en esos tiempos. Hoy, nadie sería capaz de empezar a filmar sin un guión en perfectas condiciones. Pero aun así siguen existiendo películas horribles. Un misterio.” Julius Epstein, guionista. (...)

Un pequeño problema.  “Todas las mañanas nos preguntamos ‘¿quiénes somos?, ¿qué estamos haciendo aquí?’. Es ridículo. Michael Curtiz no sabe lo que está haciendo porque tampoco conoce cómo va a seguir la historia. Humphrey Bogart está de mal humor y se la pasa encerrado en su trailer. Nos dan el guión de a páginas y cuando ayer le pregunté al director de quién debía mostrarme enamorada me contestó que ‘más o menos de los dos’.” Ingrid Bergman, actriz, en una carta a una amiga. (...)


Una definición ocurrente.Casablanca es la cita de otras mil películas y, porque cada actor repite en ella un papel interpretado otras veces, opera en el espectador la resonancia de la intertextualidad y cuando todos los arquetipos irrumpen sin pudor alguno, se alcanzan profundidades homéricas.” Umberto Eco. La estrategia de la ilusión. (...)

La historia más grande jamás contada. “El éxito de Casablanca es un misterio. Para empezar, nada de lo que ocurre en la pantalla tiene el menor asidero con la realidad. No había alemanes de uniforme en Casablanca, tampoco existía ese asunto de las visas, nada. No sé qué hubiera sido de nosotros si no se nos hubiera ocurrido aquello de ¡reúnan a los sospechosos de siempre! Tampoco es que lo hayamos pensado demasiado. Fue como un flash. Hubo mucho de iluminación en todo el asunto.” Julius Epstein, guionista. (...)



Nota completa: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-8284-2012-10-08.html

La única manera (de contar esta historia es con mandarinas)

"Lo besó y el sapo no se convirtió en nada", Birmania.

Hay obras que parecieran nacer de un recuerdo. Obras que poseen la naturaleza de un caleidoscopio y que según las mirás, cambian, te muestran otra cosa, algo que por momentos parece un sueño y al instante siguiente es un retrato. La única manera (de contar esta historia es con mandarinas) es así.

Quizá algunos la vieron hace tiempo. Se estrenó en el 2006 y supo ir y volver encandilando siempre a un público perplejo que celebraba las actuaciones y la delicadeza del universo femenino desplegado en su historia. La única manera... se presenta como adaptación libre de "Final de juego", el cuento de Cortázar. Un ejemplo brillante de como la lectura de un texto abre universos tan dispares como infinitos. No sólo Cortázar está presente. Hay un fondo constante de cuentos infantiles, un hermoso homenaje a Mujercitas, un guiño para Shekaspeare, un aire chejoviano... Citados todos ellos como pares, como compañeros de juego de esas tres hermanas para las que el tiempo se detuvo una mañana cualquiera.

"Y yo igual. Cortando el mismo clavel y viendo las mismas nubes", afirma Alaska.

La única manera... abre ese raro baúl de los recuerdos que es la infancia. Ana Scannapieco, en su inolvidable composición del personaje de Birmania, nos conduce de vuelta a esas tardes de juego donde todo es posible. El cuento repetido, la canción, la clase impartida a unos muñecos serios que siempre se equivocan, la tiendita que se atiende como por vez primera... Pero también la duda, el llanto, los castigos, las preguntas que nadie nos responde, el miedo, saber que nos engañan o no nos dicen todo. La trampa de ser niño y quedarse en el borde de las cosas el tiempo suficiente como para cortarse.

"Y yo me quedé como si se me hubieran roto los anteojos", recuerda Holanda.

Tres eran tres las hermanas del cuento. El tiempo detenido para todas. Y el pasado como sueño al que volver. O como pesadilla de la que nadie nos despierta. "Vos te quedás acá, en este rincón, durante toda tu vida", castiga Birmania.

Si La única manera (de contar esta historia es con mandarinas) fuera un juguete, sería una de esas muñecas agotadas que alguien perdió en un parque un domingo de lluvia. Y cuando queda sola, la muñeca sonríe.

La única manera (de contar esta historia es con mandarinas)

Dramaturgia y dirección: Melisa Hermida, Ana Lidejover.
Con: Sabrina Gómez, Magdalena Grondona, Ana Scannapieco.

Diseño de luces: Omar Possemato.
Realización de escenografia: Julián Villanueva.
Música: Jackson Souvenirs.
Producción: Mechi Longo Brea.

Dirección de arte y vestuario: César Taibo.

www.tresmandarinas.blogspot.com

CUATRO ÚNICAS FUNCIONES: viernes 12, 19 y 26 de octubre. Y 2 de noviembre. 21.30hs.

Reservas sólo por teléfono: 4775 5697.

ESCENA 2012


El Festival Escena abre una vez más con los festejos de primavera.


Por tercer año consecutivo, nuestros inquietos teatros se unen para hacerse de todos. Porque de año a año seguimos gestando estas aventuras escénicas que piden ser compartidas, esta acción esdeclaración y es manifiesto.

Durante las dos semanas que van del 13 al 27 de octubre, una suelta de obras, como de palomas o de globos, se llevará a cabo invitando a todos a participar, a soltar y a levantar la vista para disfrutar del espectáculo. Invitar nunca mejor dicho, porque esta vez la entrada de toda nuestra programación va a ser A LA GORRA. Para ir derribando todo posible obstáculo, para que se transparente y se nos note, para que todos se den cuenta y se corra la voz, de que queremos compartir este festejo con todos.

www.escena.cc

Invitan
Abrancancha / Café Muller club de danza / Club Cultural Matienzo
Club de Teatro Defensores de Bravard / Crisol / El Brío / El Paraíso/
El Temenos / Elefante Club de Teatro / Escalada / Granate /
Habitándonos / La Casona Iluminada / La Playita / Machado / Oeste
Estudio Teatral / Polonia Teatro / Querida Elena / Señor Duncan /
Espacio TBK / Teatro del Perro / Vera Vera / Espacio Zafra

Contacto de prensa: difusionescena@gmail.com

50 años tan beatles

Libros drama

Quizá ya los vieron por ahí, ¿no? Esos libritos de colores, en una bolsita. Lindos y muy sencillos. Y baratos. ¿Se animaron a hojearlos, a pedirlos?

Toda una iniciativa de amor por el teatro: los textos de algunas obras que están ahora en cartel al alcance de todos.

Su catálogo hasta el momento incluye:

* Luisa se estrella contra su casa, de Ariel Farace.
* Lima Japón Bonsai, de Mariano Tenconi Blanco.
* demo, de Ignacio Sánchez Mestre.
* A dónde van los corazones rotos, de Cynthia Edul.
* Nada del amor me produce envidia, de Santiago Loza.
* Energía, de María Ibarra.

¿Dónde los encontramos? En Elefante de Club Teatro, Mi Casa Librería Atípica, Espacio Callejón, La Carpintería Teatro, Camarín de las musas, El Extranjero Teatro, Cobra Libros y Librería Otra lluvia.

Y en La Plata, en Siberia.

Ver: http://librosdrama.posterous.com/
Contacto: librosdrama@gmail.com

Busquen, encuentren, compren, regalen. LEAN.

Molly Bloom en Puán



Para agendar.

El próximo jueves 11 de octubre a las 19h Molly Bloom se traslada a la facultad de Letras.


Cristina Banegas interpretará fragmentos de la obra y habrá también una charla entre Lucas Margarit, Américo Cristófalo, Carmen Baliero y Cristina Banegas.


Nuevo taller de Jeremy James



INTENSIVO
Del 22 al 26 de octubre
Informes e inscripción: jeremyjamesinscripciones@gmail.com

ESTRENO: PIE PARA EL BESO





6 DE OCTUBRE
SÁBADOS DE TRASNOCHE, 00.15H
TIMBRE 4. BOEDO 640


Texto y dirección: Macarena Trigo.
Con: Federico Justo, Matías Macri y Fabricio Saliceti.
Asistente de dirección: Paloma Lipovetzky.


¿Cuándo comenzó está obra?

Muy difícil respuesta.
Casi seguro que comenzó cuando nadie miraba,
cuando nadie esperaba que esto fuera una obra.
Mucho menos nosotros. Una tarde cualquiera.
De domingo. Llovía.
Eso casi seguro.
Y yo tenía entonces trece años
y ellos aún no existían o lloraban,
dormían todo el día.
Y Palo andaba siendo esa niña tan linda
y colorada que fijo debió ser.
Y no nos conocíamos. Ninguno.
Pero ya entonces,
el universo conspiraba a nuestro favor
y se nos iba haciendo necesario
el vicio por los cuentos, las historias.

Vuelve JAMÓN DEL DIABLO

Ensayo general.

La noche donde abrimos la puerta del misterio y ese universo único habitado por pocos, recibe a los turistas, al otro, al extranjero. Los que vienen a ver, a sacar fotos, y a hablar sobre nosotros como de un cuadro más colgado en el museo. "La luz está muy bien, y el espacio, esa esquina, y están todos hermosos, es genial esa entrada, el ritmo es trepidante y ese gesto que hacés y las caras que ponen y el vestuario entero... Todo aporta, es perfecto".

Esa prueba brevísima donde aparece todo lo que debe ajustarse pero también se ajustan las certezas, confirman intuiciones, se dan saltos al frente y al vacío para estar a la altura del sueño concebido. Y quizá es que la noche nos concede deseos y nos cuida a su modo, porque sabe del tiempo detenido que hubo que atravesar para hacer tan posible ese ensayo concreto, esa puerta entreabierta a una fecha de estreno tan a la vuelta ya del calendario, marcada en rojo ahora, con una larga lista de cosas aún pendientes...
Anoche hubo un ensayo. General. Donde fuimos testigos de que la vida enreda a su capricho, el tiempo trae sorpresas y nunca es lineal. Fuimos parte del sueño de una mujer distinta. Preguntamos lo mismo que otras muchas. "Mamá, ¿las otras mujeres son como yo? ¿Sueñan como yo? ¿Sienten como yo?". Nos cantaron de nuevo, como por vez primera, canciones olvidadas. Nos hicieron reír. Y admiramos de nuevo. La apuesta, la generosidad, el amor renovado volcado en personajes preciosos y precisos que tantos disfrutaron, acá, lejos, y entonces.

Señoras y señores, anoche regresamos a un recuerdo: Jamón del Diablo.

Ensayo general a una semana sólo de que ustedes lo vean y disfruten. Acaso lo recuerden porque ya visitaron el loco cabaret de los Von Puttemberg, aquel antro en el fondo de un PH en Boedo. Hará quizá diez años. ¿Pasaron por allá? ¿Los agarraron por la calle y los metieron dentro? ¿Un vecino les dijo que irían al infierno por aquello? ¿Les tocó en el sorteo el beso de Princesa? ¿Recuerdan? ¿Los recuerdan? Quizá ustedes también lo sientan como un sueño lejano. A veces nos sucede. Hay obras que reposan donde quiera que vayan a parar ciertos sueños. Obras que nos cambiaron, que nos mostraron algo en el momento exacto, prendieron una luz, nos hicieron mirar de modo diferente, entender que la vida y el teatro, podían ser distintos. Otra cosa.

Nosotros visitamos aquel antro en Boedo. Agosto 2003. Por eso ayer, anoche, compartir ese ensayo general, fue un intenso viaje por el tiempo. Porque somos los mismos pero no. Y ellos están y son. Pero distintos. Renovaron sentidos y deseos. Para hacenos mejores y felices. Igualito que entonces. Y son algunos más estos de ahora, y está multiplicándose el elenco. Ya lo van a entender. Falta muy poco para que abran sus puertas cada lunes a todo el que precise de consuelo. Y estaremos ahí, acá, con ellos, igualito que entonces, hace casi diez años, cuando tocamos ese timbre 4 que tanto cambiaría para siempre.

JAMÓN DEL DIABLO, con dirección de Claudio Tolcachir, un elenco inolvidable, unos músicos tremendos y una puesta remixada donde luces y espacio habilitan la gracia y el espanto... vuelve a estar en cartel desde el 8 de OCTUBRE.  

JAMÓN DEL DIABLO
LUNES, 21.30h
TIMBRE 4, México 3554.
Reservas: www.alternativateatral.com

Dirección: Claudio Tolcachir.

Actúan: Inés Cejas, Diego Faturos, Melisa Hermida, Tamara Kiper, Inda Lavalle, Haydeé Ortubia, Lautaro Perotti, Ana Scannapieco, Claudio Tolcachir, Ellen Wolf.

Músicos: Celeste Arias, Federico Justo, Matías Macri, Fabricio Mercado.
Diseño de vestuario: Ezequiel Galeano.
Diseño de escenografía: Gonzalo Córdoba Estévez.
Diseño de luces: Dana Barber.
Asistencia de escenografía: Marion Benages.
Asistencia de dirección: Santi Marín.
Producción: Timbre4, Maxime Seugé, Jonathan Zak.

10 DE OCTUBRE. OBRAS EN CONEXIÓN. Primer encuentro.

Como ya anunciamos, el próximo miércoles, 10 de octubre en LUCINDA, el bar de TIMBRE 4 (México 3554) tendremos nuestra primera charla CON LOS CREADORES Y ACTORES de dos obras que no dejamos de recomendar: Pudor en animales de invierno y Viejo, solo y puto.

Acá os dejamos algunas notas o comentarios interesantes sobre ellas, para que todos "hagamos los deberes" antes de la semana próxima. ¡Despierten su curiosidad!

Pudor... no está en cartel ahora mismo, pero seguro que muchos ya la vieron. Viejo, solo y puto, está los sábados a las 22h en el Espacio Callejón. Humahuaca 3759.

* Pudor en animales de invierno, de Santiago Loza. Dirección: Lisandro Rodríguez.


Actúan: Ricardo Félix, Valeria Roldán, Martin Shanly. /Músico: Lisandro Rodríguez.

Diseño de escenografía y vestuario: Mariana Tirantte. / Diseño de luces: Matías Sendón. / Fotografía: Nora Lezano. / Entrenamiento corporal: Leticia Mazur. / Asistencia de dirección: Sofía Salvaggio. / Prensa y producción: María Sureda.

LO QUE NOS PASÓ AL VERLA
http://mecagoenlabohemia.blogspot.com/2012/06/santiago-loza-poesia-escenica.html

OTROS COMENTARIOS DE LA OBRA

http://poiesisteatral.blogspot.com/2011/11/impresiones-pudor-en-animales-de.html

http://www.orillasur.com/index.php?option=com_content&view=article&id=528:la-insoportable-incomodidad-del-ser&catid=38:candilejas&Itemid=37

http://revistaruletachina.blogspot.com/2012/07/pudor-de-animales-en-invierno-dirigida.html

http://www.criticunder.com/2011/10/pudor-de-animales-en-invierno-desde-el.html

http://arteenbaires.blogspot.com.ar/2012/06/pudor-en-animales-de-invierno.html

http://puestaenescena.com.ar/teatro/1402_pudor-en-animales-de-invierno.php

http://www.lanacion.com.ar/1422925-pudor-en-animales-de-invierno

* Viejo, solo y puto, de Sergio Boris.

Actúan: Patricio Aramburu, Marcelo Ferrari, Darío Guersenzvaig, Federico Liss, David Rubinstein.

Vestuario y escenografía: Gabriela A. Fernández./ Iluminación: Matías Sendón. / Diseño sonoro: Fernando Tur. / Gráfica y fotografía: Brenda Bianco. / Asistencia artística: Adrián Silver. / Asesoramiento de maquillaje: Gabry Romero. / Asistencia de escenografía y vestuario: Estefanía Bonessa. / Asistencia de dirección: Jorge Eiro. / Prensa: Daniel Franco, Paula Sminkin. / Producción: Jorge Eiro, David Rubinstein.

LO QUE PENSAMOS AL VERLA POR PRIMERA VEZ
http://mecagoenlabohemia.blogspot.com/2012/07/viejo-solo-y-puto.html

LO QUE NOS PASÓ AL VERLA DE NUEVO

http://mecagoenlabohemia.blogspot.com/2012/09/segundas-veces.html

OTROS COMENTARIOS DE LA OBRA

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/10-24826-2012-04-07.html

http://www.telam.com.ar/nota/21248/

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-2208-2011-11-18.html

http://funambulos-criticas.blogspot.com/2011/10/viejo-solo-y-puto.html

http://www.puestaenescena.com.ar/teatro/1303_viejo-solo-y-puto.php

http://www.originarte.org/2012/07/teatro-viejo-solo-y-puto-de-sergio-boris-por-natalia-ayala/

http://asalallenaonline.com.ar/teatro/criticas/3751.html

Festival ESCENA 2012



Para ir agendando.