Nada de la vida, salvo la peluca

No es cierto que se vuelve,
no se regresa a nada,
nadie,
nunca.

Sin embargo, acá estamos
recetando sorpresas,
empaquetando sueños
y diciendo que no tenemos prisa
porque todo es posible.

No es cierto que se quiera
ahora de otra manera,
pero se quiere acaso
despreocupadamente
y el amor desmedido
cansa menos.

Y por eso acá estamos.

Porque la vida
también saber ser esto:
peluca, tacos nuevos,
y estarse quietecita
sonriendo bajito
sin besarte.

m.trigo.