La edad de Cristo ahora

Tiempo de ser quién sabe.


Salvar humanidades o a una misma
de tanta incertidumbre trasnochada.

Negar antes que el gallo cuente tres
será decir que no,
que no te quiero tanto,
que no te quiero nada,
que no te quiero igual.

Nuevo deseo.

La edad de Cristo ahora.

Un año de mejores intenciones
y un horizonte intacto
sembrado de problemas
donde el sol no agoniza como suele.

Silbar pese al vinagre de la esponja.
Cantar como al final los Monty Python,
porque no todo es llanto
ni absurdo sacrificio
por un futuro en rama
que garúa finito
y mansamente.

m.trigo.