Madrid, Microteatro y otras tantas maneras

Cortázar nos enseñó cómo algunos lugares, en su predilección pasajes parisinos, podían abrirse por arte de magia y trasladarnos de repente, conectarnos con otra parte del mundo en la que acaso siempre esté uno de nuestros extraviados yoes esperándonos. Ayer en Madrid acudir al ya emblemático Microteatro Por Dinero nos permitió conectar en la distancia con ese Buenos Aires de espacios teatrales y artísticos tan insólitos e inesperados como necesarios. Microteatro no se mueve en la clandestinidad y no lucha contra las exigencias paradójicas de absurdas normativas de habilitación, pero es que acá todo funciona de otra forma. Ni mejor ni peor. Diferente. La naturaleza de las salas teatrales (el off y el off del off ) en la capital de Argentina es algo casi inexplicable para los que no conocen aquello. Cómo explicar que cuántas más complicaciones hay para abrir un espacio, más se dan, que existen varios cientos de salas con todo tipo de proyectos, que casi nadie saca plata del asunto pero son miles los que trabajan en ello robándole tiempo a la vida para hacerlo posible, que el público no es minoritario...

Cómo explicar realidades tan dispares.

Sin embargo, anoche, en el sótano de ese local que supo ser una carnicería, en esas minisalas donde el público se pega a la pared o se sienta menguadísimo en la banqueta que le toca y disfruta durante unos minutos la obra elegida casi al azar en la cartelera mientras se filtran las voces y los golpes de las otras historias que conviven a tan escasos metros, ahí, mientras bebíamos cañas y esperábamos que anunciaran en las pantallas el turno de nuestra sala como quien espera un vuelo, y escuchábamos por tercera vez las instrucciones de entrada al sótano, y agradecíamos que no sonara ningún teléfono en ninguna de las obras vistas, y agradecíamos la compañía y el habernos decidido finalmente a acercarnos a la calle Loreto y Chicote, ahí mismo, por unos segundos, sentímos que podríamos estar en Buenos Aires, que toda esa frenética actividad en torno al teatro y la imperiosa necesidad de que nos sigan contando historias para luego contarlas nosotros de otra forma pero contarlas al fin, con los recursos mínimos, con lo que hay a mano, sobre todo con ganas, la suma y mezcla de todos esos elementos, generaba una rara causalidad que comunicaba ambas ciudades sin que ellas lo sepan, abría uno de esos resquicios donde todo es posible.

Microteatro por Dinero nació a raíz de lo que en principio pretendía ser un proyecto aislado, un experimento escénico que allá por noviembre del 2009 tomó un antiguo burdel madrileño como universo creativo. El éxito de la iniciativa les convenció de que otro modo de hacer teatro era posible incluso en Madrid. Ahí están. Siguen. Abordando cada mes un tema nuevo en su cartelera, recibiendo proyectos de todo el que quiera presentar algo, sumando otras actividades artísticas y dándonos de beber.

Conviene registrar y agradecer la rara y constante causalidad que nos guía hacia estas realidades para recordarnos una y otra vez que hay otros mundos ahí fuera y, sobre todo, que son muchas las maneras de hacer lo imposible.

www.microteatropordinero.com