Cuando todo es posible

entiendes de repente el calendario. Su torpe linchamiento de domingos, sus semanas en vela, sus meses caprichosos, su desgana.

Cuando todo es posible
haces como si nada, caminas bajo lluvia, sobre el agua, fumas entre semana, cenas whisky.

Cuando todo es posible
entiendes que el amor era una escuela, una fiesta con música penosa, un empacho de todo lo que nunca.

Cuando todo es posible
el neopreno vuelve a ser metáfora, la distancia se acorta con palabras, las canciones ya no hablan más de vos.

Cuando todo es posible
te ríes de la loca del espejo, del horizonte idiota, del paso de los trenes, del paisaje robado en la ventana.

Cuando todo es posible
pesadillas renuevas y haces tiempo, comes bien y sin prisa, amaneces igual y a cualquier hora.

Cuando todo es posible
desfilan nuevamente los muchos candidatos que ignoran la elección de tu capricho.

Cuando todo es posible
dura poco. Por eso las pintadas, el cántico de guerra, los recuerdos de tanto apocalipsis.


m.trigo