Sobre cartas y cartas

"Ya no puedo concebir la vida sin la escritura de cartas. Para decir la verdad, uno debe escribir una carta. Para mentir mejor uno no cesa de escribir cartas. Para resumir las conversaciones con los espíritus que atormentan por las noches se debe escribir una carta. Para todo lo que yo pienso me encuentro en la obligación de escribir una carta. Para llegar a ser un escritor, Marcel Proust tuvo que escribir la primera carta a su madre y quejarse en ella de que no le había dado el beso de buenas noches y, luego, hacérsela llevar inmediatamente por la sirvienta Francoise desde su habitación al salón de convidados. Las cartas contagian. Quien pasa su vida leyendo cartas termina por hacer de su vida una carta. (...) Me han dicho de alguien que se escribe sus propias cartas para conseguir algún tipo de compañía, aunque se trate de una compañía imaginaria. Me han dicho de este alguien que está loco. ¿No consistirá ser escritor en estar loco?"

Nuria Amat, Todos somos Kafka, Reverso Ediciones, Barcelona, 2004.