Pina by Wenders




La película termina y se experimenta un profundo y sincero deseo de aplaudir porque, por primera vez, el efecto 3D nos aproxima una realidad artística que nos conmueve y atrapa al punto de querer que todos ellos reciban una clamorosa ovación de la platea.


Este homenaje cinematográfico a Pina Bausch nos abre las puertas a un universo de creación donde todo es posible. No hay descanso para la poesía en la propuesta. Poesía en movimiento. Una suma de búsquedas y azares. Momentos que una y otra vez desafían nuestra sensibilidad, nuestra lógica de percepciones y contextos. La belleza está presente en todas partes y a menudo nace del contraste entre los elementos. Fragilidad y fuerza. Precisión e improvisación. Aire y tierra. Hombre y máquina. Naturaleza y cemento. Todo, absolutamente todo es observado como material de creación.

Los bailarines tratan de explicar su "método" de trabajo con Pina. La mística de las palabras justas, de la observación inolvidable que modificó una manera de entender la vida y el arte. La constancia, la amorosa dedicación que hacen posible el prodigio. "Pina nos observó durante veintidós años". Y quizá ahí empieza a entenderse la trascendecia. La íntima convivencia de una compañía de danza con tanta historia común, la devoción y el compromiso por un trabajo que ella, su maestra, les enseñó a defender y respetar.

La película no sólo es un recorrido por algunas de las coreografías más importantes de la compañía, es toda una lección de ética, una mirada sobre el mundo artístico y lo que puede abrir, ofrecer, tan generosa y genuinamente cuando SUCEDE. Los bailarines hablan de Pina como pintora, ellos eran los colores de sus cuadros; no le temen a las palabras porque aprendieron a hacerlas cuerpo, a encarnarlas siempre que hizo falta. Luna. Alegría. Palabras tan enormes convertidas en disparador, en una búsqueda personal que el tiempo quizá convierte en coreografía.

La muerte de Pina Bausch resignifica cada una de las coreografías que se muestran. El paso del tiempo es una clave. Todos han madurado en experiencia, en capacidad de entrega. Asumen riesgos cotidianos como bailarines y crean guiados por una necesidad renovada. "Danza por amor", le dijo Pina a uno de ellos. Un abismo de sencillez.

Este trabajo destinado a ser un referente primordial para cualquiera que quiera acercarse a la obra de Bausch trasciende el ámbito de la danza. Habla de la vida. De vivir en el arte. Y del arte vivo. Por todo ello, es un compromiso para con uno mismo, verla cuantas veces nos aguante el cuerpo.



Web oficial: http://www.wim-wenders.com/movies/movies_spec/pina/pina.htm

Nota de Maria Gainza en Radar
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-7374-2011-10-12.html