Hermanos Oligor, la película.


No es fácil de encontrar pero en el gremio de los titiriteros es ya un clásico. Debiera ser una película conocida por poetas, estudiantes de teatro, de literatura, directores, soñadores en general. Un documental que nos abre las puertas del mundo de los Oligor, dos hermanos españoles que salieron de un sótano después de tres años de soñar ahí dentro, de darle forma a su historia, a su dolor, a su absoluta necesidad de vivir y contar lo vivido.


Los que hemos tenido la suerte de ver Las tribulaciones de Virginia, sabemos que es uno de esos espéctaculos que te modifican y te acompañan para siempre, quizá porque cada ingrediente destinado a convertirlo en obra de arte es, ante todo, un deseo de comunicarse con lo más profundo de cada uno. Una espectadora comenta en la película que la obra nos hace reflexionar sobre muchas de las cosas olvidadas, nos obliga a abrir cajones que cerramos hace tiempo, cajones de los que perdimos la llave añadimos. Un espléndio resumen no sólo del contenido sino de la suma de poderosas intenciones que sostienen este trabajo que ya es una leyenda.

El documental nos lleva reflexionar sobre la relación directa de la vida con el arte, sobre su poder catártico tanto para el que lo ejerce como para el que lo recibe, cuando la obra es una suma de verdades. Porque el arte, lo recordaremos una vez más, se construye con ficciones pero no con mentiras. Hay una exquisita selección de momentos que nos presentan la historia de este fenómeno, aproximaciones al público, a la familia de los creadores, a algunas de las personas que hicieron posible que cada pequeño artilugio tomara forma, incluso vemos varias e intensas reacciones de espectadores lo suficientemente involucrados en la propuesta como para confiar en hacerse parte. Un acto de fe, un salto en el vacío. Esencia del arte mayúsculo.

Se alaba el valor cultural de la obra y se nos muestra y recuerda que lo importante está siempre en el origen, tener una historia sólo tuya y encontrar tu modo de contarla. Si es realmente crucial, importante, vital, necesaria, aparecerán los elementos, los recursos, la forma, la energía y las personas necesarias para hacerlo posible. De nuevo: un acto de fe. El arte, en la forma de expresión que sea, es primero una imperiosa necesidad para el que lo realiza, después los otros llegarán a colgarle sus muchas etiquetas, pero primero, vino al mundo porque era imprescindible. Pocas veces sucede.

Recomendamos encarecidamente que busquen a los Oligor en la web, que los persigan hasta encontrar su próxima actuación, que vean el documental. Porque les servirá para recordar sus propios motivos para estar de este lado, podrán sentir la necesidad y la importancia de todo esto. Al menos durante un tiempo.

http://www.oligor.org/

Sus próximas actuaciones:

OLIGOTOUR BRASIL 2011

- II Semana Internacional de Teatro de Animação do Sobrevento, SÃO PAULO (Brasil). De 25 e 26 de junho (sábado e domingo) e 28 de junho a 3 de julho (terça a domingo), sempre às 22:00 h.

- IX Fil. Festival internacional intercâmbio de linguagens, RIO DE JANEIRO (Brasil). De 21 de Julho a 14 de Agosto.

- Espacio Sobrevento, SÃO PAULO (Brasil). De 21 de Julho a 14 de Agosto.

- Cena Contemporânea. Festival Internacional de Teatro de BRASÍLIA (Brasil). De 25 a 28 de Agosto.

* Nuestro agradecimiento a Omar Possemato por conseguirnos el documental.