"Para dramas acá ya tenemos suficientes teatros"...

Esta es una de las aberrantes frases estampadas por el Pro en lo que queda de ciudad, éste cartel en concreto estaba ubicado con falsa ironía en lo que queda de la Avenida Corrientes, entre Uruguay y Callao, en esa zona en la que sí, qué agudos ellos, qué genios del humor, sí, abundan los teatros. La frasecita se las trae porque con "dramas", esta gentuza resulta estar hablando de "la inseguridad y sus consecuencias". Así, por obra y gracia de un publicista hijoputa, el gremio teatral y los delincuentes vienen a ser una misma cosa. Y ¿qué tal ese "suficientes"? ¿Por qué no pusieron directamente "demasiados", que es con lo que vienen amargándonos la existencia desde hace rato? Hay que ser un idiota mala bestia para gastarse miles de pesos en una campaña tan demagógica. Lo pasmoso es que nadie haya puesto el grito en el cielo. No sé si aún está ahí o si alguien tuvo la brillante iniciativa de prenderle fuego o tirarlo abajo generando uno de tantos dramas urbanos a los que estos señores que no salen de su country temen tanto.

Mientras que un día nos encontramos hablando de las nuevas salas en casas de directores, otro tenemos que obligarnos a recordar, ¡¡¡y que no se nos olvide!!! que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está muy, pero que muy interesado, en que el teatro independiente desaparezca. Dado que no encuentran un modo pro de justificar su estupidez, siguen empleando el argumento del miedo para descatalogar espacios que no cumplan con las medidas de seguridad exigibles a un boliche para doscientas personas!!! Es como si a un supermercado le pidieran las medidas de seguridad e higiene de la NASA, por ejemplo. Todo muy coherente, vamos.

En medio de este desierto en el que nadie sabe gran cosa y cada uno sobrevive como puede, recibimos a través de ARTEI un comunicado que nos empeñamos en ver como un pequeño rayo de esperanza. Parece que algún juez con sentido común ha sentado un precedente muy interesante a favor de los teatros independientes y los club de cultura o similares.

Lo copiamos tal cual y sugerimos que lo reenvíen y hagan público.
No es mucho, pero es algo.

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1) El pasado 6 de septiembre, obtuvimos del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas No. 6 de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco del juicio seguido contra la Asociación Centro Cultural Fray Mocho, un pronunciamiento absolutorio en favor de nuestro defendido, Ernesto Samuel Mischel, en su carácter de presidente de la entidad, dictado en el marco de un juicio oral con la intervención de la fiscal contravencional.


En el mismo se impugnaba la multa impuesta por el controlador del GCBA que ascendía a 15.000 unidades fijas, equivalentes a $ 18.360.- (la unidad fija de multa está $ 1,20), en razón de inspecciones diversas realizadas contra la sala donde se imputaba insuficiencia de los medios y señalización de salida (aunque existentes), fallas de instalación eléctrica, cables expuestos, entre otras infracciones.

El pronunciamiento absolvió por la mayoría de las infracciones, dejando sólo en suspenso una multa de $ 500 por cables expuestos, pero dado el carácter no efectivo de la sanción, el imputado no tendrá que abonar nada. También fue eximido de costas.

El mayor logro de este pronunciamiento para las salas, más allá de la eximición del pago de multa que posibilita que la sala siga existiendo como tal, estriba en el precedente obtenido. En su sentencia el juez recogió dos argumentos claves presentados por esta defensa. El primero, el carácter excepcional de la legislación aplicable a las salas independientes, lo que las ubica por fuera del Código de Edificación en tanto las sanciones no hayan sido expresamente incluidas en éste, además de la estricta aplicación de la "checklist" por fuera de la legislación general. Sólo considera incluido en las sanciones del Código de la Edificación el tema de los cables expuestos, por lo que solicito tengan especial atención al tema eléctrico..

En segundo lugar, y no menos importante, es que diferencia claramente entre teatros comerciales y los clubes de cultura independientes, considerando fuera de las agravantes de la ley a las salas como las que integran ARTEI. Esto nos pone por fuera de las sanciones agravadas, que hacen subir el mínimo de las multas de $ 500 a $ 10.000, lo que genera una enorme desproporcionalidad en relación a las posibilidades económicas de las salas independientes, todo lo cual fue recogido y aceptado por el tribunal.


Creemos que este precedente es de vital importancia no sólo ante los inspectores y controladores sino también en la negociación con los gremios.


Concretamente, el juez estableció que "no es adecuado considerar al teatro independiente o club de cultura como un teatro, ya que esta circunstancia ya fue analizada en los considerandos del DNU 3/05, oportunidad en la que se diferenció claramente las salas como las de este legajo con los teatros en particular."

Copias del fallo en papel quedan a disposición de la Comisión Directiva de ARTEI. (...)


Dr. Daniel C. Varacalli
Dr. Juan P. Santoianni