Mi bohemia

madruga, madruga y madruga,
y poco dios la ayuda.

Ha de llevar los niños a la escuela,
debe ir a la oficina,
pasar por el mercado,
leer varios capítulos,
comer algo deprisa,
llamarte por teléfono,
pedir nuevas disculpas.

Debe pensar preguntas
y no tener respuestas
que le cierren,
debe barrer la sala,
limpiar de nuevo el baño,
pedir hora al dentista,
quemar el calendario.

Mi bohemia madruga, madruga
y poco dios la ayuda.

Ha de llegar a clase,
ahorrar en materiales,
buscar una pintura,
llamar a la abuelita,
pelearse,
pagar nuevas facturas,
contentarse.

Mi bohemia madruga, madruga
y poco dios la ayuda.

Debe sentirse bien
pese al olvido,
escribir una carta,
pedir cambio en el banco,
tomarse otro café,
seguir soñando
con esas tonterías.

Mi bohemia madruga, madruga
y poco dios la ayuda.

Ha de lavar la ropa,
comprarse unos zapatos,
llegar a fin de mes,
estar en seis ensayos,
dormir sólo en domingo,
emborracharse,
querer seguir en pie.

Mi bohemia madruga, madruga
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