Novelas gráficas

Cada tanto conviene incursionar en nuevos ámbitos y una manera sencilla y muy fructífera consiste en vagabundear por librerías a ver con qué tropezamos. Acá van algunas recomendaciones de eso que los expertos han dado en llamar "novela gráfica". Quizá sean de las más comerciales pero son las que hemos tenido oportunidad de disfrutar personalmente. Recién comenzamos a meter nuestra impertinente nariz en el mundo ilustrado. No se ofenda nadie.

Investiguen la historia de cada una ustedes mismos.




Cartulinas de colores, Ximo Abadía, ed. Diábolo.






Una posibilidad entre mil, Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou, ed. Sinsentido.
www.unaposibilidadentremil.com








Píldoras azules, Frederik Peeters, ed. Astiberri. 
 




Nuevos comienzos

Cuando nos levantamos con humor, coraje y un poquito de fe, pensamos que si algo tiene de bueno el dedicarse a este "sindios" debe ser la increíble sensación de estar siempre aprendiendo, de saber muy poco, de seguir encontrando fascinante tantas y tantas cosas apenas intuidas. Nos la pasamos desaprendiendo lo que nos costó sangre, sudor y lágrimas aprender. Con suerte. 

Ahora que todo el mundo anda a la caza y captura de nuevos proyectos, talleres, trabajos alimenticios y de los otros, es sin duda el momento de preguntarnos qué nos falta, qué seguimos buscando con tanta saña, qué necesitamos con urgencia del mundo y de los otros. Y, por supuesto, qué podemos aportar. Cuál será nuestro verso. 

Recomendamos serenidad. Respirar profundamente y escuchar cada propuesta como algo insólito. Probarnos en ese desafío de sabernos solicitados o no. Y desear. Dejar de ser pobres hasta para pedir. Y en este aspecto, pensemos en esas personas a las que admiramos por un motivo u otro. Esos que nos inspiran, nos maravillan con su talento o sus maneras, con sus habilidades, su paciencia, su modo de enfrentarse a la entraña de cada nueva empresa. 

¿Tienen claro cuáles son sus elegidos? Pues vayan, señoras y señores, vayan y toquen puerta. Pregúntenles qué hacen, qué planes tienen, qué necesitan, si nos dejan mirar... Nunca se sabe. Los grandes maestros siempre son generosos. Y los buenos alumnos necesitan muy poco para seguir creciendo. 

Tengan mucho cuidado con las hienas infames. También están de caza. Necesitan alumnos. Se les huele de lejos. Manténganse a una muy prudente distancia. 

La Universidad de Poetas de Auden

El poeta Auden consideraba que las siguientes disciplinas serían las deseables en el plan de estudios de una Universidad de Poetas. Adherimos.

1. Al menos una lengua antigua adicional, probablemente el griego o el hebreo, y dos idiomas modernos.

2. Aprender de memoria miles de versos de poemas en esos idiomas.

3. La biblioteca no tendría libros de crítica literaria, y el único ejercicio crítico sería escribir parodias.

4.Todos los alumnos cursarían prosodia, retórica y filología comparada, y tendrían que elegir tres de las siguientes materias: matemática, historia natural, geología, meteorología, arqueología, mitología, liturgia y cocina.

5. Cada alumno se ocuparía de criar un animal doméstico y cultivar un jardín o una huerta.

Podéis leer la nota completa de J. Pablo Bertazza en
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-3708-2010-02-08.html