Made in India


HIPERBREVE: DESDE EL OTRO LADO.

En la misma avenida de Nueva Delhi mientras el sol se pone:
Un diplomático gira su coche plateado, ajeno al giro, al somnoliento conductor, a la calle (su olor y sus ruidos); lleva las gafas de sol acomodadas en el principio de la frente y relee un informe que era urgente tres horas antes y ahora ya es historia; un niño sin peinar se le acerca a pedir pero se queda mirando a otro niño del otro lado de la calle y se le olvida a lo que iba, se le olvida el diplomático, que ya se había bajado las gafas a los ojos para evitar cualquier contacto visual con él. El otro niño de la calle es torpe, pide sin mirar, sin pensar, sin pedir. Hay que decírselo al tío; con los nuevos no se puede ser blando. Sus devaneos nos fastidian a todos, piensa el niño. El semáforo se abre, ha perdido la ocasión, pero hay muchas más.
Una adolescente hindú se dispone a cruzar la calle, ya lleva tres intentos; se une a otros dos peatones para hacer frente a las motos rezagadas que no terminan de creerse que se acabó su turno. Le sudan las manos. Los otros dos hombres son Sijs; el mayor lleva el turbante del pelo reforzado con una banda de algodón que se ata de una patilla a la otra; el joven lleva el pelo recogido bajo una gorra negra de deportes. La joven se tranquiliza, creo; ya no está sola, no tiene prisa, se moverá cuando perciba que los Sijs lo hacen; mientras tanto seguirá buscando esa canción en el MP3. Los Sijs intentan parar a las motos agitando la palma de las manos hacia el suelo. Los hombres conducen temerariamente; las mujeres, si llevan sari, se sientan de lado y no usan casco. Me acerco para cruzar la ancha avenida con su ayuda. La joven me mira; sin quitarse los cascos y gritando un poco me pregunta: ¿País?/ España / ¿España- México? / - No, España- Francia. - Entonces me coloca en el oído uno de su auriculares, desde el que oigo “dame la gasoliiina, me gusta la gasoliiina, a ella le gusta la gasoliiina.” Me pregunta lo que significa, mientras me tira del codo, cruzándome de lado.

Silvia Pascual, colaboradora omnisciente.